El Cultivador 37

66 cultura cannábica a que las plantas no hayan recibido un lavado de raíces adecuado antes de ser cortadas. Buscaremos que la combustión de las flores produzca ceniza lo más blanquecina posible, prestando siempre atención a los sabores, el retrogusto y la sensación en la garganta tras su ingesta. Los efectos y la potencia son difíciles de evaluar al ser subjetivos y perso- nales. En este caso, la determinación por medio de análisis de laboratorio, de los porcentajes de cannabinoides y terpenos presentes en las muestras, se hace más que necesaria para poder intuir los efectos de cada variedad en particular. Distribución a los dispensarios A la hora de distribuir nuestras flores a los dispensarios, Ereneta nos recomendaba, como es lógico, no incumplir ninguna norma de circu- lación, llevar los papeles en regla y, a fin de cuentas, actuar de forma habi- tual como otro ciudadanomás. Siem- pre será mejor llamar la atención lo menos posible para evitar sospechas. En cuanto a los contenedores a usar para el transporte, se recomienda que estén sellados para que no des- prendan olores. Aunque las bolsas de plástico pueden parecer conve- nientes, nada más lejos de la realidad, nuestras flores pierden tricomas que quedan pegados a las mismas por electricidad estática y pueden arruinar la apariencia de nuestro producto en un solo trayecto. Como no podía ser de otra forma, terminaríamos la clase cosechando unas plantas que eran las medicinas de Yvonne Westbrook-White, una paciente con esclerosis múltiple que colabora con Oaksterdam. Allí da charlas acerca de cómo usar cannabis le permite evitar y sustituir otros medicamentos que antes tomaba. Con este artículo terminamos, de forma definitiva, con las clases de Oaksterdam University. Durante estos años hemos desarrollado dos cursos: el semestre clásico y el semes- tre de horticultura de interior. Podéis leerlos desde la primera edición de El Cultivador . Me despido hasta otra y, como siempre, os animo a seguir apren- diendo porque nunca es suficiente. ¡Feliz cultivo! Los botes de cristal pueden reutilizarse, la resina restante puede recuperarse con aceite vegetal caliente u otro disolvente orgánico Durante el proceso de curado comprobaremos que no hay exceso de humedad en nuestras flores En las bolsas de plástico nuestras flores pierden tricomas que quedan pegados a las mismas por electricidad estática

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