El Cultivador 37
9 actualidad y activismo 1.000 euros y 6 puntos del carnet de conducir, y recien- temente el Tribunal Consti- tucional avala que la simple presencia de la sustancia en el organismo sea válida, sin que debamos ir bajo los efec- tos de ella. ● Persecución del sector: comienzan a perseguirse a growshops por las relaciones comerciales con las asocia- ciones, acusándoles de blan- queo de capitales. Persiguen las ferias cannábicas como la de Madrid y los envíos de muestras a las copas. ● Impunidad en el robo de cannabis: por no hablar de la inseguridad que genera que entren a tu casa a robar y no puedas denunciar por el paquete que te caerá por tener dos lámparas de auto- cultivo en casa, un proceso judicial que acabará en nada, pero que ya te hace pagar al abogado, el disgusto y los días que debes faltar al tra- bajo para ir a declarar, mien- tras el ladrón se va de rositas (amén de lasmuertes anuales por defensa de cultivos). Pero cómo ha de ser esta regu- lación, entre el mercado libre, o sea unmercado liberal donde lo único que importa son los beneficios económicos, y la pro- hibición total, donde todo vale mientras no te pillen, que es en el que vivimos, generando más problemas que el propio consumo de drogas, como la violencia armada, muertes, nar- coestados, criminalidad… hay muchas opciones de regulación. Diferentes organizaciones inter- nacionales ya dicen que hay que regular el cannabis. Nuestra propuesta es una regulación integral, que comience por la regulación del autocultivo per- sonal y colectivo, de manera terapéutica o de uso lúdico. El personal con 3,5 kg de produc- ción anual como máximo y el colectivo con 500 kg de pro- ducción anual máxima. Las per- sonas usuarias medicinales deben ser reconocidos por el sistema de salud, se les deben dar soluciones claras y asequi- bles; muchas personas que auto- cultivan y se medican con can- nabis, con un esfuerzo extra a la dolencia que padecen, llevan haciéndolo años e incluso déca- das de manera responsable y con la persecución del estado. Cerrar la actual red de aso- ciaciones cannábicas, unas 1.400 según el PNSD, es una falta de visión social y política, pero también una irresponsa- bilidad, ya que ni los consumi- dores ni la oferta desaparecerá, sólo se esconderá y quedará más opaco y peligroso para el conjunto de la sociedad; además falta de análisis y adulteración de la sustancia. En general una pérdida de control que aún esta- mos a tiempo de salvar si hay voluntad política. Para que haya voluntad polí- tica debemos movilizar a nues- tra base social, debemos com- portarnos como movimiento social, todos los que utilizamos cannabis y drogas ilegales debe- mos comprometernos. Todos somos personas usuarias, empresarias, trabajadoras, tera- péuticas, lúdicas, fumando hachís de marruecos o mari- huana autocultivada… Todas pagamos el impuesto encubierto que significan las multas de la Ley de Protección de Seguridad Ciudadana y de la DGT. Todas las personas usuarias somos activistas, pero cada uno tiene su grado de responsabilidad, y lo que es malo para el usuario es malo para el negocio. El 5 de mayo nos vemos en la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid 2018 (#MMMM2018). Si eres empresa- rio, vente con todos tus currantes y los amigos que quieras, ayú- danos a fletar autobuses para llenar Madrid de buen rollo y a protestar por los derechos de las personas usuarias de canna- bis. Si estás harto de esconderte por ser usuario de cannabis, de lasmultas, los cacheos, las incau- taciones y demás problemas que genera la prohibición, ¡el 5 de mayo venta a Madrid! La ConFAC, con siete federaciones, setenta asociaciones y más de 10.000 personas usuarias de cannabis censadas, es el colectivo más amplio y transversal Nuestra propuesta es una regulación integral, que comience por la regulación del autocultivo personal y colectivo, de manera terapéutica o de uso lúdico
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