El Cultivador 38
dosis bastante altas. Conforme avanza la floración, cuando los cogollos ya tienen más o menos el grosor de un dedo, hay que retirar la fertilización nitrogenada y empezar a aportar gran- des cantidades de fósforo y potasio, así como azúcares y micronutrientes. Finalmente, cuando falten pocos días para la cosecha, debemos dejar de suministrar fertilizantes a las plantas para que acaben de consumir los que todavía quedan en el sustrato. Además, también es muy aconsejable realizar un lavado de raíces. Para satisfacer adecuadamente las necesidades de nuestras plantas durante la etapa de floración en exte- rior, lo mejor es realizar un aporte de abono en polvo tras el solsticio de verano. De este modo compensamos los nutrientes consumidos o perdidos por lixiviación en la etapa de creci- miento y nos aseguramos de contar con las reservas suficientes como para acabar correctamente el ciclo. Tanto si cultivamos en tierra como enmaceta, podemos añadir algo de estiércol de oveja de saco y una buena cantidad de guano de murciélago, que son ricos en macronutrientes. Con el primero pro- curaremos no excedernos porque es rico nitrógeno y las plantas lo consumen en menores cantidades durante la flo- ración. Una vez superada la etapa de transi- ción a la floración, cuando los cogollos ya tienen más o menos un dedo de grosor, las plantas requieren un aporte extra de fósforo y potasio. En esta fase, es aconsejable utilizar fertilizantes de floración, además de añadir algún suplemento muy rico en estos macro- nutrientes, comúnmente conocidos como PK. No obstante, hay que tener en cuenta que el abuso de este producto puede tener consecuencias desagra- dables sobre el cultivo, como unamodi- ficación del sabor o una ligera pérdida de la calidad. Por esta razón, no debe- ríamos aplicarlo más de dos o tres veces durante toda la floración. Finalmente, cuando veamos que se aproxima la cosecha, a unas dos o tres semanas de ella aproximadamente, debemos dejar de regar con fertilizantes y empezar a hacerlo sólo con agua. Además, en este momento también es muy aconsejable practicar un lavado de raíces. Para ello, si hemos cultivado en maceta, lo ideal es hacer un riego de agua sola empleando una cantidad de agua que triplique el volumen de la misma. Por ejemplo, si nuestra maceta es de 15 litros, debemos utilizar 45. No obstante, si hemos usado contene- dores bastante grandes, puede ser una tarea algo complicada, por lo que tam- bién podemos hacer el lavado de raíces en varios días. Para el cultivo en suelo, haremos un riego con una cantidad de agua muy abundante. Por último, dejaremos de regar dos o tres días antes de cosechar. Plagas y enfermedades Las plagas que más pueden dañar al cannabis durante la floración son la araña roja y la oruga del cogollo. Aun- que ninguna de ellas ataca directamente a las flores, los daños que causan les afectan negativamente, haciendo que se echen a perder antes de que podamos cosecharlas. En cuanto a los hongos, dada la climatología del otoño, suelen verse favorecidos en esta época, por lo que debemos aplicar medidas de con- trol si aparecen. La araña roja es un ácaro que se ali- menta de los jugos celulares de las plantas, provocando la muerte de la célula. Realmente, el daño que produce es minúsculo. El problema es la gran capacidad de reproducción que tiene, que hace que su población aumente exponencialmente en cuestión de pocos días, pudiendo llegar a ser varias dece- 27 cultivo exterior cuando falten pocos días para la cosecha, debemos dejar de suministrar fertilizantes a las plantas
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