El Cultivador 38

33 seguimientos llenaron de pistilos durante la floración. Las ramas laterales se volvieron muy estables, lo que resultaba imprescindible teniendo en cuenta que los cogollos eran cada vez más densos y pesados. En cuanto a la estructura, las flores recordaban a las de sumadre Amnesia, pues presentaban un ratio cáliz/hoja igual de elevado y unos estigmas igual de gruesos y aterciopelados. Según lo describe The Doc: “Las flores han salido completamente a la madre, aunque presentan algunas diferencias mor- fológicas en función de la planta: mien- tras una ha desarrollado cogollos pun- tiagudos compuestos por espolones separados, los de la otra son más redondeados y cerrados. También se aprecia una diferencia en cuanto a la producción de tricomas: mientras el primer ejemplar es increíblemente cristalino, casi podría decirse que rebosa resina, el segundo es también muy resinoso, pero de una forma menos extrema. En el aroma, en cambio, vuel- ven a coincidir por completo. El matiz cítrico se percibe claramente, aunque también aprecio una buena dosis de Kush, ese típico sabor a tierra y a bosque de coníferas. En definitiva, una auténtica maravilla que podría pasar oliendo todo el día. ¡Qué combinación aromática tan acertada!”. Finalmente, las plantas alcanzaron una altura de 68 y 79 cm respectiva- mente, lo que resultaba bastante prác- tico y manejable. La maduración se produjo con una semana de diferencia: mientras la primera planta estuvo lista tras nueve semanas ymedia, la segunda necesitó siete días más. Esta semana extra no supuso un problema para The Doc, ya que el ejemplar se había trans- formado en una verdadera fábrica de flores cubierta de grandes y densos cogollos de pies a cabeza. Así ocurrió también con la otra planta, por lo que The Doc se frotaba las manos de alegría cada vez que pensaba en la abundante cosecha que le esperaba. Con todo, una vez llegado el ansiado momento, sus manos no estuvieron demasiado ocu- padas: gracias al elevado ratio cáliz/hoja, el trabajo de manicurado fue muy escaso. Cuando, unas semanas más tarde, los cogollos estaban secos y los pesó, The Doc se encontró con casi un cuarto de kilo de las flores de Amnesia Kush más exquisitas, resinosas y aromáticas que cabría esperar; ni más ni menos que 252 gramos de hierba entre las dos plantas. Y ¡qué hierba! The Doc era todo sonrisas: “De niño tenía una de esas cajas de experimentos para cultivar cristales, y viendo lo cristalinos que son estos cogollos se podría decir que el cultivo de Amnesia Kush entra en la misma categoría”. Una vez secos, los cogollos seguían teniendo un olor cítrico y especiado El matiz cítrico se percibe claramente, aunque también aprecio una buena dosis de Kush, ese típico sabor a tierra y a bosque de coníferas

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