El Cultivador 38

baterías, aleaciones y para con- seguir pigmento amarillo a par- tir del sulfuro de cadmio. La legislación española considera concentraciones máximas exi- gibles de cadmio en aguas superficiales, dependiendo de la dureza del agua, de entre 1,5 y 0,45 µg/L. El cadmio es un metal muy fácilmente absorbido por las plantas, siendo la ingesta de vegetales la principal fuente en humanos. El problema se agu- diza en suelos ácidos o conta- minados. Este metal puede pro- vocar cáncer y graves daños hepáticos y óseos. Es un ele- mento que puede acumularse principalmente en el hígado y riñón y causar daños a largo plazo. Mercurio El mercurio está presente en la superficie de la tierra de manera natural en un mineral llamado cinabrio. Este mineral, sulfuro de mercurio, es un material sumamente insoluble y por lo tanto no suele ser absorbido en condiciones nor- males por plantas o animales. Se ha empleado para multitud de funciones: amalgamas, empastes, lámparas de bajo consumo, minería, baterías, fabricación de barómetros y termómetros, pinturas, vacu- nas... Lo que ha liberado can- tidades considerables de este metal al medio. El problema con la contami- nación con mercurio es que se libera en forma de óxido de mercurio II y entra dentro de la cadena trófica formando órgano-mercuriales que son compuestos volátiles y terri- blemente tóxicos. La concen- tración máxima de mercurio en aguas continentales recogida en la legislación es de 0,07 µg/L. El mercurio, y sobre todo sus formas orgánicas, es un ele- mento muy volátil que traspasa las barreras biológicas y se acu- mula fuertemente en los orga- nismos. El mercurio en plantas tiende a acumularse en las raí- ces y depende tanto de la forma química del metal como de otros valores como el pH o la abundancia de cal en el suelo. El mercurio causa graves daños en el cerebro, los riñones, en casi todos los órganos y final- mente la muerte. Hay varias enfermedades debidas a la into- xicación por mercurio como la enfermedad de Minamata, la acrodinia o el síndrome de Hunter-Russell. Estas enfer- medades suelen cursar con sín- tomas neurológicos, exceso de sudoración, psiquiátricos, deco- loración de la piel, neuropatía, inflamación, desprendimiento de la piel y convulsiones. Plomo El plomo es un metal relati- vamente abundante en la natu- raleza. Este metal se utiliza en trabajos de fundición, fabrica- ción de baterías, en las tuberías antiguas, para fabricar muni- ción... Durante años se emple- aron compuestos orgánicos de plomo como aditivos en las gasolinas, lo que hace que la contaminación por este metal sea alta en entornos urbanos. Los compuestos orgánicos de plomo son más tóxicos ya que los derivados inorgánicos se eliminan más fácilmente del organismo. La legislación esti- pula unos límites de concen- tración de plomo en productos de consumo alrededor de 1 mg/Kg y en aguas de 25 µg/L. La intoxicación por plomo, o saturnismo, es una enfermedad grave que provoca síntomas gastrointestinales (como vómi- tos, cólicos o estreñimiento), neurológicos, problemas del crecimiento, anemia y efectos tóxicos renales. Por lo tanto, medir la con- centración de los metales pesa- dos totales que hay en el suelo nos da una idea aproximada de la contaminación. También hay que considerar la disponi- bilidad de esos metales ya que, según su comportamiento, podrán ser absorbidos por los seres vivos o ser totalmente inofensivos. Por eso, un control efectivo de los contaminantes del medio es imprescindible para conocer la calidad de nues- tros productos. Pero también es muy importante, conside- rando el comportamiento de metales pesados, analizar y con- trolar su presencia en nuestras plantas. 55 laboratorio Cadmio: este metal de transición es un elemento químico escaso en la tierra y de los más tóxicos

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