El Cultivador

En primer lugar, debemos idear un muestreo correcto de la cosecha o producto que debemos analizar. No vale cualquier parte de una planta para saber si existe un riesgo de intoxicación por micotoxinas, ya que puede que sólo una porción esté afectada por el hongo. Por lo tanto, hay que tomar pequeñas muestras de cada parte del lote para alcanzar una cantidad suficiente de muestra que lo represente. Muestras muy pequeñas pueden dar lugar a medidas muy altas de micotoxinas debido a esta distribución heterogénea. Los métodos de muestreo, para alimentos por ejemplo, suelen estar regulados y detallados en normativas muy estrictas. Las muestras obtenidas deben ser molidas muy finamente para favorecer la extracción de las micotoxinas de la estructura de la planta, de tal modo que no queden atrapadas dentro de fibras o aceites que puedan ocultar estas sustancias a la hora de hacer los análisis. La extracción se suele realizar utilizando disolventes orgá- nicos polares. Antes de realizar el análisis, debido a los límites de concentración muy bajos que necesitamos, hay que pre- concentrar la muestra. Para ello hay varias técnicas posibles: • Extracción líquido-líquido: este tipo de preconcentración lo que permite es concentrar y purificar compuestos al juntar el extracto con un disolvente, no miscible, en el cual las toxinas se disuelvan más fácilmente. • Extracción sólido-líquido: éste es el tipo de preconcentración más eficiente. En este caso se hace pasar todo el volumen de muestra por un cartucho que retiene estas toxi- nas y luego se liberan de ese cartu- cho utilizando un disolvente muy afín a estas sustancias. Al ser un sólido donde se inmovilizan los compuestos se puede ir pasando por él todo el volumen de muestra que queramos y por lo tanto hacer preconcentraciones con volúmenes de muestra muy grandes. También se pueden realizar pasos interme- dios de lavado que reducen los interferentes en el análisis bajando significativamente los límites de detección. • Otras técnicas de extracción: se han empleado otras técnicas, como extracción con columnas de inmu- noafinidad, extracción QuEChERS, con microondas o extracción con fluidos supercríticos. Pero suelen ser más complejas, costosas y son menos empleadas. Para la separación y análisis de estas sustancias se emplean, mayoritaria- mente, dos técnicas analíticas: cro- matografía líquida HPLC o inmuno- ensayos (ELISA). TÉCNICAS INMUNOQUÍ- MICAS PARA EL ANÁLISIS DE TOXINAS Los inmunoensayos ELISA (ensayo por inmunoabsorción ligado a enzi- mas) consisten en un sistema que consta de un anticuerpo específico para un compuesto unido a una pro- teína capaz de generar un efecto detectable. Con este sistema, al poner en contacto la muestra con los anti- cuerpos, específicos para la toxina, 53 laboratorio Las micotoxinas son muy problemáticas de analizar debido a los bajísimos límites de detección que se necesitan Esquema de la extracción sólido-líquido Esquema de la extracción líquido-líquido

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