El Cultivador

56 liberalismo cannábico C ada día que pasa, algún país o nación aparece en las noticias. Los ciuda- danos claman por otra forma de tratamiento hacia la planta del can- nabis o hacia sus consumidores; y los argumentos son siempre los mismos en los diferentes países: que si la guerra contra las drogas cuesta mucho dinero al heraldo público, que si la fuerte pro- hibición no ha servido para desterrar el consumo de esta planta milenaria con sus miles de años de consumo, que si las cárceles y juzgados se desin- flarían si no existiesen tantos enjuicia- mientos a personas por consumo o por delitos sin sangre, que las autoridades policiales dedicarían su escaso tiempo a cosas importantes para la sociedad, que no haríamos tan poderosos a las mafias o a los delincuentes que se lucran con un producto de alta demanda, quemuchas personas podrían encontrar un trabajo legal en vez de trabajar ilegalmente con lo que eso quiere decir, que se podrían recaudar millones y millones de impuestos que podrían redistribuirse en salud y edu- cación, que si se controlase la produc- ción nos evitaríamos problemas con la salud y lasmalas prácticas profesionales, que se podría investigar en mejores condiciones si fuese un producto total- mente legal… y lo más importante, que se acabaría con el error de décadas de El cannabis es un producto de alto consumo, que quiere pagar impuestos, crear puestos de trabajo y ser una gran industria; todo ello arrebatándoselo al mercado negro e ilegal. La industria cannábica echa raíces por MAC, lamarihuana.com

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