El Cultivador
6 noticias L a legalización de la mari- huana recreativa, progra- mada para este otoño, no sólo es un cambio social trascendental y un desafío en materia de salud pública, sino también una oportunidad extraordi- naria para emprendedores. Las primeras señales del auge abun- dan: los productores de marihuana han invertido millones de dólares que, sin haber registrado ganancias aún, ya han aumentado el valor de sus empresas en miles de millones de dólares en la bolsa de valores. Ciudades con poca suerte, como Ches- terville, en Ontario, esperan que la marihuana revierta el declive econó- mico. Antiguos políticos y policías que alguna vez se opusieron a legalizar la marihuana recreativa ahora se han unido o han formado empresas. Algunos gobiernos provinciales pre- dicen que los ingresos fis- cales de la venta de mari- huana ayudarán a equili- brar sus presupuestos. Además, las compañías que ofrecen todo tipo de servicios o productos (desde bienes raíces hasta embalaje) también quieren formar parte del fenómeno. Los sueños de riqueza de Hamed Asi, socio de IDP Group, están creciendo en una antigua fábrica de un siglo de antigüedad donde alguna vez se produjeron latas de Quik de Nestlé. Asi reconoce los riesgos inherentes en lo que ya se ha convertido en una industria muy competitiva. “No debes hacerlo sólo porque todos los demás lo hacen”, dijo en su oficina. “¿Que si me preocupa? Claro, totalmente. Vemos lo bien que le puede ir a esta industria si lo hace- mos todo correctamente, pero debe- mos ser diligentes”. El pasado mes de julio, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, detonó el inicio de la nueva fiebre del oro para Canadá al anunciar la legalización de la marihuana recrea- tiva a partir del 17 de octubre, meses después de la fecha original, el 1 de julio, el Día de Canadá. Pero, tal como se vio con el furor temprano por las empresas tecnológicas, hay preocupaciones crecientes de que este auge pueda producir más decep- ción que riqueza. El gobierno de Trudeau presentó la legalización de la marihuana recrea- tiva (Canadá ha tenido un sistema de suministro de marihuana medici- nal desde 2001) como una manera de acabar con el mercado negro, no como un potencial generador de empleos ni de ingresos para el gobierno ni para los inversionistas. En efecto, prometió un sistema en el que la marihuana estaría disponible, pero no sería promocionada. Como resultado, el gobierno federal otorgará licencias a productores en Canadá, y las provincias decidirán cómo la venderán a los consumidores. En algunas provincias, como en el caso de Alberta, el gobierno optó por tiendas operadas de manera pri- vada; otras, como Ontario y Quebec, básicamente adoptarán una variación del sistema de tiendas gubernamen- tales que se ha utilizado para la venta de alcohol desde que terminó la pro- hibición. Bajo las regulaciones que acaban de emitirse, la marihuana se tratará más como cigarrillos que como alco- hol. Los anuncios estarán muy res- tringidos, así como la capacidad de los productores canadienses de mari- huana de convertirse enmarcas nacio- nales. Los paquetes deberán ser uni- formes y sencillos, aunque deberán incluir advertencias de salud en un amarillo llamativo y logos pequeños. No se permitirán artículos promo- cionales como gorras, remeras y otros regalos con logos para promover las marcas de marihuana. La decisión de Canadá de lega- lizar el cannabis ya ha creado empresas que valen miles de millones de dólares y el temor creciente de que estalle una burbuja bursátil Muchas de las grandes empresas que esperan con ansias la fecha de arranque en octubre tuvieron sus ini- cios en la industria de la marihuana medicinal, pero su estilo ha cambiado. Chuck Rifici, fundador y exdirector ejecutivo de Canopy Growth (la empresa demarihuanamejor valuada en Canadá, con más de 8.000 millo- nes de dólares canadienses) alguna vez tuvo la apariencia pulcra que se esperaría de un contador y exdirector financiero del Partido Liberal de Tru- deau. Sin embargo, conforme ha comen- zado a vender marihuana de manera recreativa (y no sólo para aliviar el dolor), Rifici ha dejado atrás los trajes y las corbatas y ha optado por las remeras de diseñador. Su barba canosa y menos pulcra le da un aire de estrella de rock. Rifici dejó Canopy en 2014 y ahora es el director ejecutivo de la compe- tencia, Auxly, que ha invertido en doce proyectos de producción de marihuana. Entre ellos está el pro- yecto de Asi en Chesterville, que ha recibido 12 millones de dólares cana- dienses. Las acciones en la empresa de Rifici alguna vez superaron los 1.000millo- nes de dólares canadienses y ahora valen un poco más de 500 millones. Sin embargo, su capacidad para recau- dar dinero aún debe ser igualada por su capacidad para generarlo. Auxly registró pérdidas por más de 10millo- nes de dólares canadienses en los primeros tres meses de este año. Expectativas El futuro después de octubre, dijo Rifici, es muy prometedor, pues la marihuana comenzará a llegar a las tiendas y se abrirán nuevos mercados. “El resto del mundo la legalizará”, predijo. “Así que la urgencia para mí es tener la capacidad y la gente para ser pionero en esa nueva jurisdicción. Creo que una o dos grandes empresas multinacionales de cannabis serán cana- dienses”. Sin embargo, antes de que Rifici conquiste el mundo, él y sus competi- dores tienen que averiguar cómo hacer que funcione el mercado nacional. “Las reglas en torno al cannabis comienzan a parecer un poco absurdas o exagera- das”, dijo Rifici. “Con el tiempo se relajarán un poco, la industria ejercerá presión para que sea así”. No obstante, esa presión enfrentará una fuerte resis- tencia por parte de la comunidad médica cana- diense, que ha advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos para la salud de la marihuana, sobre todo para los consumidores de menos de 25 años. “Ya hay mucha desinformación sobre la marihuana como un producto natural y menos nocivo que el tabaco o el alcohol”, dijo Jeff Blackmer, vicepresidente de la Asociación Médica de Canadá. “Cuando hay tanto dinero en juego, pasan cosas curiosas. Aprendimos esa lección con las grandes empresas farmacéuticas”. Visto en Clarín : https://goo.gl/CMm8vN. La fiebre del oro verde : auge del cannabis legal en Canadá Un auge financiero que no se veía desde la locura de las empresas puntocom , de finales de los años noventa, ha invadido Canadá. Rbspace (depositphotos.com)
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