El Cultivador

(salvo por personas muy fotosensibles, y eso que hablamos del principal cul- pable del cáncer de piel y responsable de las quemaduras). Las personas con déficit visual necesitaran más cantidad de luz para leer un libro que una per- sona con una agudeza visual óptima. Además, este tipo de luz es la que solía utilizarse para el cultivo de interior, debido, sobre todo, a la poca investi- gación en la materia. De ahí que hasta hace unos años se medía la calidad de las luminarias por la cantidad de lúme- nes que emitiesen, ya que los lúmenes serían, tradicionalmente, el baremo para valorar la cantidad de luz apre- ciable por el ojo humano. Por el contrario, en la actualidad, gracias a la gran investigación por parte de agricultores, científicos y fabri- cantes, todas las luminarias suelen medir su calidad mediante su cantidad de luz aprovechable, la cual es medida gracias a un sensor cuántico, dispositivo que hemos utilizado para obtener todos los datos de esta singular comparativa. Este medidor de última generación es capaz de medir la radiación fotosinté- ticamente activa, también conocida como PAR. Comprendida entre los 350 y 700 nanómetros aproximada- mente. Dependiendo del sensor usado puede ampliarse este rango demedición para controlar otros espectros como puede ser la luz UV-C, que ronda los 275 nanómetros. Hablaremos de ella en futuros artículos. Técnica para una medición óptima Para realizar la medición hemos seguido las instrucciones de los fabri- cantes, de forma que nos permita cono- cer el PAR real producido por las lumi- narias y saber si el fabricante ofrece unos datos verídicos. Hemos realizado una primera ronda de cinco mediciones distintas en cada luminaria. Siendo, las cuatro primeras, las cuatro puntas de espacio óptimo a iluminar; y la quinta el centro de este espacio. Por ejemplo, si una luminaria de 600 vatios de sodio debe cubrir una superficie de 1,2 x 1,2 metros a una distancia de 60 centímetros de las plantas, mediremos con el sensor colocado en las cuatro esquinas del espacio y una quinta vez a 60 centí- metros de la luminaria, justo debajo. Sumando estas cinco cifras sacaremos una media del PAR que disfrutaran nuestras plantas. Cabe destacar que, según el tipo de iluminación analizado, puede dar mediciones totalmente dife- rentes unas de otras debido a la poca calidad de la luminaria y la escasa homogeneidad tanto de su PAR como de su espectro. Una vez conseguida esta media, hemos hecho dos mediciones centrales más, a distancias de 50 y 80 centí- metros, para saber así cuánta energía recibirán tanto las partes medias como las bajas de nuestras plantas. Este dato también nos servirá para conocer qué altura deben tener nues- tras plantas para optimizar al máximo la luminaria. ¿Cuánto PAR necesitan nuestras plantas para un óptimo desarrollo? Si bien es cierto que las plantas de cannabis pueden desarrollarse con muy poca luz (obteniendo plantas raquíticas, pero que cumplen su ciclo vital), según nuestra observación, las plantas de cannabis necesitan al menos 800 μmol/m 2 /s para llevar a cabo con garantías todas las fases de cultivo. Durante la germinación y el crecimiento este valor puede ser algo inferior, ralen- tizando el crecimiento y obteniendo plantas muy saludables y con una apa- riencia normal. Además, esta cantidad de energía debe ser proporcionada durante al menos seis horas al día ya que, de ser menos, las plantas no efec- tuaran de forma óptima la fotosíntesis. Como ejemplo podemos poner una planta fotodependiente que sólo recibe dos horas de sol directo (al estar colo- cada en un balcón) y que el resto de horas de luz no llega a recibir 800 μmol/m 2 /s (imaginemos que son horas 69 iluminación la luz fotosintéticamente activa es aquella que las plantas pueden utilizar para la realización de la fotosíntesis Sensor cuántico utilizado para las mediciones

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