El Cultivador
de sombra), pues difícilmente se des- arrollará de forma correcta. Obten- dremos una planta débil, espigada, de tallos muy finos y con una cosecha mediocre, en el caso de conseguir que florezca. Otro punto muy destacable es la gran fotosensibilidad que tienen las plantas de cannabis, las cuales, con apenas 50 μmol/m 2 /s durante su fase nocturna, pueden evitar que las plantas florezcan o que incluso revegeten si esta conta- minación lumínica comienza durante la fase de floración. Como ejemplo podemos poner la contaminación lumí- nica sufrida en un cultivo de terraza (durante la noche) procedente de una farola lejana, la cual, pese a no ser apreciable, hace que no florezcan las plantas. Las autoflorecientes han cons- tituido un gran remedio para estas situaciones. En cuanto al PARmáximo que aguan- tan las plantas de cannabis, ronda los 2000 μmol/m 2 /s, límite que podríamos superar si conseguimos eliminar la alta temperatura que suele producir dicho PAR (ya sea luz solar o ilumina- ción artificial). Planta cultivada en interior, revegetando a causa de una mínima contaminación lumínica Planta fotodependiente incapaz de florecer a causa de la contaminación lumínica de una farola hasta hace unos años se medía la calidad de las luminarias por la cantidad de lúmenes que emitiesen 70 iluminación
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