El Cultivador

8 actualidad y activismo L as asociaciones cannábi- cas nacen de la necesidad de los usuarios de defen- derse de un sistema puni- tivo que criminaliza a las personas usuarias, un modelo de autorregulación al margen de los mercados informales, en los que no se puede evaluar la calidad de la sustancia o su origen. Este movimiento social lleva la rebeldía y la desobediencia civil inscrita en su ADN; rebeldía y desobediencia por considerar ilegítimas leyes que van en contra de su situación, leyes injustas, como, por ejemplo, las leyes de seguridad ciudadana (antes ley Corcuera y ahora ley mordaza), que recaudan millones de euros cada año a costa de nuestros derechos. Los cultivadores personales y colec- tivos se organizaron ante la injusticia y entre todos creamos la Sociedad Grow, agrupando a los grow shops , las revistas, las ferias, las empresas cuyos productos nutren a los grows y las que participan en su distribución. Pero las personas que cultivan para uso personal y colectivo, la base social que nutre el sector grow , que empuja estas nuevas alternativas y que planta cara ante leyes injustas, es víctima de la inseguridad jurídica que en la actual sociedad significa usar, cultivar o adquirir la planta de cannabis. Pese al desarrollo del sector, las bondades de los modelos de regulación que se proponen y la amplia aceptación social de su uso, continuamos siendo crimi- nalizados y estigmatizados. Pero cuando la evidencia cae por su propio peso, algunos gobiernos comien- zan a reflexionar sobre la materia con enfoques distintos según la ideología; algunos, como los neoliberales, prefieren entregar el mercado del cannabis a empresas transnacionales omonopolios privados; otros, con unmarcado carác- ter estatalista, buscan crear un mono- polio estatal de cannabis; otros, más conservadores, quieren un mercado hiperregulado de un acceso muy res- tringido, como podría ser la regulación medicinal. Pero el cannabis es una cuestión compleja que requiere de mucho más que una opinión a priori . Por ello, las propuestas y las regula- ciones, a nuestro entender, deberían basarse en las propuestas de la Sociedad Civil, esa que lleva mucho tiempo tra- bajando en positivo por un cambio de paradigma en la política de drogas con el que prevenir los daños causados por la prohibición. Las personas usuarias de cannabis desarrollamos, hace ya más de diez años, un modelo de trabajo para no tener que adquirir cannabis en los mer- cados informales. Este modelo, basado Usuarios, sustancia, entorno, industria, mercados informales, movimiento social y situación internacional. Éstos son los temas sobre los que pretendemos reflexionar, con la intención de crear una mirada crítica pero positiva sobre nosotros mismos y la escena cannábica española. Situación social actual por ConFAC Pese al desarrollo del sector, las bondades de los modelos de regulación y la amplia aceptación social, continuamos siendo criminalizados y estigmatizados

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