El Cultivador 4
26 cultivo básico abonar por abonar, obten- dremos como resultado un sus- trato demasiado cargado en nutrientes y unas plantas al borde de la sobrefertilización. Para el cultivo de interior, no hay nada mejor que los sus- tratos orgánicos específicos que podemos encontrar en nuestro grow shop. El precio es similar, o incluso mejor (dependiendo de dónde compremos), que en los viveros/grandes superficies, y el sustrato está preparado para las necesidades radicu- lares del cannabis. Podemos encontrar sustratos “normales”, que nos aportarán todos los nutrientes que necesita nuestra planta durante el ciclo vegeta- tivo, sin necesidad de abonar, y sustratos “light”, los cuales vienen conmenos carga de nu- trientes, por lo que deberemos aportar una cantidad extra de abono de crecimiento cuando las plantas lo demanden (nor- malmente sobre la cuarta se- mana de crecimiento). Sea cual sea el sustrato orgáni- co elegido para nuestro cultivo, es recomendable hacer riegos intercalados con aguamiel. El aguamiel podemos prepararlo mezclando una cucharada sopera de melaza de azúcar (disponible en herboristerías) por cada cinco litros de agua de riego, intercalando tres o cuatro riegos sólo con agua y uno de aguamiel. De esta forma elevaremos la vida bacteriológ- ica de nuestro sustrato, siendo éstamuy beneficiosa para nues- tras plantas. En los cultivos de interior podemos controlar la temper- atura, humedad, ciclo lumínico y cierta parte de la cantidad de nutrientes que aportamos en los riegos a los sustratos orgánicos, pero.... ¿y si pudiéramos controlar total- mente la cantidad de nutrientes que ofrecemos a nuestras plan- tas? Podríamos optimizar por completo el cultivo y obten- dríamos resultados extraordi- narios, un crecimiento en torno a un 30%más rápido y vigoroso que usando tierra, y una flo- ración controlada al 100%. Son muchas las ventajas que nos ofrece controlar por com- pleto los nutrientes que apor- tamos a nuestras plantas, y muy pocos los inconvenientes: entre ellos, el factor tiempo, ya que deberemos dedicar más tiempo al preparado y control del caldo de riego, así como medir con exactitud los com- ponentes que a él añadimos, su electro-conductividad y acidez (ph). Si el tiempo no supone para nosotros un prob- lema, debemos cultivar al menos una vez en la vida en sustratos inorgánicos, a fin de poder comparar los resultados con cultivos en sustratos orgánicos por nosotros mismos. Si todo sale bien (como debería salir), os sorprenderéis. Como sustratos inorgánicos podemos usar fibra de coco, arlita, lana de roca, arena de río (grano gordo) o cualquier sustrato inerte que permita una correcta oxigenación y apli- cación del caldo de riego. Tam- bién existen medios de cultivo en los que no se utiliza sustrato, como pueden ser los cultivos hidropónicos o aeropónicos. La realidad es que existenmul- titud de formas para cultivar de manera eficiente, con más o menos trabajo, pero todas igualmente buenas. Cultivar en fibra de coco es sumamente sencillo. Además de ofrecernos la posibilidad de controlar al 100% la cantidad de nutrientes que aportamos a nuestras plantas, nos brindará un desarrollo radicular extra- ordinario. Las raíces de nues- tras plantas se desarrollarán en este medio como nunca antes las habíamos visto, y ob- tendremos así más nutrientes, que aportarán a nuestras plan- tas todo lo necesario para lograr un crecimiento acelerado y una floración explosiva, a la vez que productiva. Al cultivar con fibra de coco no necesitaremos contenedores tan grandes para el sustrato, y podremos sustituir los con- tenedores de diez litros -que antiguamente usábamos para cultivar en tierra- por contene- dores de cinco litros; o bien podemos llenar éstos sólo hasta la mitad, ya que el sistema radicular que nos facilitará la fibra de coco no necesita de grandes contenedores. Aunque en el cultivo con fibra de coco podemos usar nutri- entes orgánicos, es recomend- able centrarnos en los abonos minerales, por su facilidad de uso y duración una vez disuel- tos en el caldo de riego. Existe la creencia de que al cultivar con fibra de coco es necesario disponer de un sistema de riego por goteo, algo completamente falso, ya que podemos regar de forma manual como si de tierra se tratara. Regar será mucho más sencillo también, ya que el coco nos indicará cuándo necesita ser regado al cambiar su color de marrón oscuro a marrón claro. Sea cual sea el sustrato orgá- nico elegido para nuestro cul- tivo, es recomendable hacer riegos intercalados con agua- miel
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1