El Cultivador 4
27 cultivo básico Cultivar en fibra de coco no requiere de grandes conocimientos, aunque algunos consejos nunca están de más. Si partimos desde semilla, una vez germinadas, es recomend- able que pasen sus primeras semanas de vida en contene- dores pequeños. Unos vasos de plástico con el fondo agu- jereado para que drenen nos pueden ser de gran ayuda. Du- rante las dos primeras semanas debemos regar con un valor de electro-conductividad (EC) en torno al 0,6-0,7, regulando la acidez (PH) al 5,8-5,9. No es necesario decir que unos medidores digitales de PH y EC son de uso obligatorio para cultivar con fibra de coco, mu- cho más económicos de lo que acostumbramos a pensar y disponibles en cualquier grow shop, o incluso en Ebay. Una vez que el sistema radic- ular ha colonizado todo el con- tenedor, trasplantaremos a otro más grande, que puede ser tran- quilamente el que tengamos previsto usar en floración, por ejemplo de cinco litros. Entre la tercera y cuarta semana subiremos la cantidad de nu- trientes en el agua de riego, trabajando con una EC de 1.0 – 1,2, que aumentaremos pro- gresivamente cuando entremos en floración y llegaremos hasta 1,6 -1,8, si la variedad lo per- mite. En floración, trabajare- mos también con un PH más alto, en torno a 6,2 – 6,3, con lo que facilitaremos la absorción de fósforo y potasio para obten- er una producción ejemplar. Uno de los puntos a tener muy en cuenta, si cultivamos en fibra de coco, es tener con- trolada la acumulación de sales. Es recomendable hacer un lava- do de raíces antes de comenzar la floración o usar algún pro- ducto específico para eliminar estas sales, con lo que evitare- mos una saturación de sales insolubles en las raíces y facil- itaremos la absorción de las solubles. Repetiremos lamisma operación unos días antes de la cosecha, para que la planta haya consumido la mayor parte de los nutrientes acumulados. También tenemos alternativas inorgánicas a la fibra de coco, tales como la arlita o la arena de río en grano gordo, para fa- cilitar el desarrollo de las raíces. En ambos casos debemos lavar a conciencia el sustrato -sobre todo si se trata de arlita- y de- jarlo reposar unos días en agua con el ph regulado, ya que la arlita en particular tiende a subir el ph de forma exagerada, y es más que conveniente reg- ularlo un poco, en la medida de lo posible, antes de usarla. Tanto si usamos arlita como arena, es recomendable utilizar un sistema de riego por goteo para mantener un nivel alto de humedad en el sustrato y para que las raíces no lleguen a secarse nunca. Estos sistemas pueden parecer un poco más complicados, pero, una vez que se le coge el punto al sistema de riego y a la preparación del caldo de riego, pueden llegar a ser más sencillos y menos la- boriosos que los cultivos con riegos manuales. Podremos de- jar el cultivo desatendido por más días con la seguridad de que nuestras pequeñas no pasarán sed. Los niveles de nutrientes y acidez del agua son los mismos que si trabajáramos con fibra de coco, con la ventaja de poder realizar unos lavados de raíces de la forma más sencilla posi- ble. El desarrollo radicular será también extraordinario. Real- mente, cultivar en cualquier medio que no sea el clásico sustrato orgánico nos premiará con unas excelentes raíces. Para el cultivo con arlita podemos usar también los conocidos bubblers (DWC), que podremos encontrar en nuestro grow de confianza. Con este sistema, el cultivo consiste en desarrollar las raíces de nues- tras plantas hasta que éstas caen en el depósito de nutri- entes. Con la ayuda de un oxi- genador (como el que podemos ver en las peceras), las raíces se mantendrán perfectamente sin pudrirse, y absorberán todos los nutrientes que necesitan de la forma más sencilla y cómoda. Aunque la planta se mantendrá con la ayuda de la arlita, este sistema es en realidad un buen ejemplo de cultivo hidropónico, ya que las raíces permanecerán prácticamente sumergidas. La lana de roca es también una buena alternativa al sus- trato orgánico. El sistema radic- ular se desarrollará con fuerza, y -al igual que con los medios anteriormente citados- po- dremos controlar en todo mo- mento el nivel de nutrientes y acidez del caldo de riego, con lo que optimizaremos el cultivo. Quizás el mayor problema de la lana de roca sea que absorbe demasiada agua, por lo que tendremos que vigilar bien el riego para que no quede muy encharcada, ya que podría as- fixiar las raíces hasta el extremo de llegar a pudrirse. Aunque podemos hacer sin problemas un cultivo completo en lana de roca, ésta se usa más para enraizar esquejes o para preparar las futuras plantas que posteriormente pasarán a otros sistemas como el hidropónico o el aeropónico, entre tantos. Los sistemas aeropónicos e hidropónicos pueden ser algo más complicados si somos cul- tivadores noveles, pero, una vez se aprenden a manejar bien, no querremos volver a otro tipo de sustrato. El prin- cipal inconveniente quizás puede ser el desembolso económico del equipo y la nece- saria preparación, ya que el mantenimiento es sencillo una vez le cogemos el punto. El sistema en sí no es complicado: consiste en nebulizar el caldo de riego sobre las raíces sus- pendidas sin dejar que éstas se sequen, en el caso del aeropónico; y en mantener las raíces en contacto con el agua con la ayuda de un oxigenador, o mediante técnicas de inun- dación radicular, en los sis- temas hidropónicos. Unos de los sistemas de aeroponía más conocidos son los Dutch Pot o Panda Aero. Como podéis ver, existenmul- titud de medios para cultivar. Si es la primera vez que saltáis del cultivo orgánico al inorgáni- co, lo más sencillo será cultivar en fibra de coco, o con algún sistema ya fabricado como los bubblers, prestando especial atención a los nutrientes y la acidez. No deberíais tener ningún problema. Controlar la temperatura del caldo de riego -si usáis sistemas hidropóni- cos- es también importante, ya que si es muy alta, podría cocer las raíces; y si es muy baja podría frenar el desarrollo de nuestra planta. Una tem- peratura media de 17º-18º en el depósito de riego nos facili- tará el cultivo. En el foro cannabiscafe.net tenéis a vuestra disposición un subforo llamado “Cultivo sin suelo”, donde podréis aprender en profundidad cómo cultivar con cualquiera de estos medios inorgánicos, a la par que co- mentar vuestras dudas y recibir ayuda de los cultivadores más expertos en la materia. Resum- iendo un poco el artículo, si buscáis facilidad o sois sibaritas de los cultivos naturales, el sustrato orgánico (tierra) es la mejor opción. Si buscáis co- modidad y rapidez en el crec- imiento de vuestros cultivos, los sistemas inorgánicos os ofrecerán los mejores resulta- dos. Sed felices. Nvidia.
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