El Cultivador 4

mantener toda la planta más tem- plada. Por otra parte, al tener yo mis plantas en macetas, si viniera un otoño especialmente lluvioso, siempre puedo proteger las mace- tas de las copiosas lluvias si estas fueran muy intensas y pudieran traer exceso de humedad con su terrible consecuencia: la botritis, los hongos. Localización y cultivo “ideales” Esta temporada es para mí la cuarta de experimentación en cul- tivo de septiembre. He introdu- cido pocas variantes. Cuando llegue mediados de octubre, pon- dré una generosa capa de paja seca ( mulching ) a modo de acol- chado. Además, este año estoy cul- tivando en tierra madre y en maceta. Las macetas, para variar, son negras. Digo para variar por- que cultivar en exterior, en Es- paña, en macetas de plástico negro, es una aberración. Literal- mente cueces las raíces por exceso de calor. Lo ideal es, o bien utilizar macetas de colores claros (blanco si es posible), o, incluso mejor, de barro. El barro transpira y es na- tural. Imaginaos que en pleno ve- rano os pusieseis una camisa de material sintético (poliéster) y de color negro. Creedme que os des- mayaríais del agobio y sofoco. Pues bien, a las raíces del cannabis les sucede lo mismo. Por lo tanto, en pleno verano, o bien macetas de barro o bien de plástico de color claro. Sin embargo, las plantas que co- mienzo a cultivar este septiembre van en macetas grandes y negras. Utilizo macetas grandes, de 50 li- tros, en las que pongo tres semi- llas lo más separadas entre si po- sible. Durante las tres primeras semanas (aproximadamente) pongo una tabla en el lado sur para que las proteja del exceso de calor del mediodía de primeros de septiembre. Pero al finalizar este mes, retiro toda protección contra los rayos del sol y dejo que todo siga su curso. Ya en pleno octubre el calor es muy moderado y, aunque haga algo al mediodía, no es terrible. Y, por el contrario, en pleno noviembre, las plantas agradecen mucho el calorcito proveniente de las macetas ne- gras. Aunque, como ya he dicho, es siempre mejor utilizar macetas de barro, de color arcilloso, que ni es muy claro ni demasiado os- curo. Es “ideal” poner las mace- tas en una orientación sur y, si es posible, ponerlas contra una pared que las proteja del frío del norte… mejor que mejor. Abonad bien. Y cuando digo bien no quiero decir mucho; quiero decir correctamente. Por expe- riencia sé que la mayoría de los cannabicultores pecan más de ex- ceso que de defecto al abonar. Creo de verdad que es mejor pecar de defecto que de exceso. Pero esto es otro tema que merece todo un reportaje por sí mismo. Supo- niendo que le tienes cogido el punto al abonado, lo que quiero decir es que, para este experi- mento, es necesario partir de plantas sanas y fuertes. Por este motivo, la planta elegida ha de ser bien abonada y gozar de gran salud. Si resiste el tratamiento tér- mico os dará una marihuana que nunca olvidaréis. Haced la prueba; vale la pena. 33 cultivo guerrilla Si la planta consigue mantener su integridad física, los resulta- dos serán excelentes en todos los sentidos. Por el contrario, algunas plantas se resienten tanto que acaban por marchi- tarse. Germinada el día 7 de julio

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