El Cultivador 4

guardásemos todos los restos de nuestras cosechas -hojas grandes incluidas-, porque estas últimas -aunque en pe- queña cantidad- también pro- ducen nuestros preciados tricomas. Tras la introducción, en esta ocasión nos preguntó si sabí- amos cuál era la forma más común de extraer estos trico- mas, y, después de las des- acertadas respuestas de algunos alumnos, aclaró las dudas: fumando. Fumar cannabis es hacer una extracción con gas; es decir, al encender un cigarri- llo de cannabis con una llama y quemar la planta, se des- prende un gas que inhalamos y que llega a los capilares de nuestros pulmones. Una vez los cannabinoides presentes en ese gas se han incorporado al torrente sanguíneo, se re- parten por todo el cuerpo en unos segundos y notamos el efecto rápidamente. Chad comentó que una de las razones de fumar es preci- samente que constituye una forma rápida de obtener el efecto medicinal deseado. También es un sencillo proce- dimiento para obtener una dosis adecuada, y además tiene una medición muy sim- ple (número de caladas); lo contrario de lo que sucede, por ejemplo, con un comesti- ble cannabico, que tardaría unos 45 minutos en hacer efecto porque debe digerirse previamente. A esto se añade que es una complicada ma- nera de obtener la dosis dese- ada, ya que el hígado de cada persona convierte la misma cantidad de cannabinoides de forma distinta. Sin embargo, advirtió que uno de los problemas de fumar es que el 65% de ese gas está compuesto por car- bono, alquitrán y otros resi- duos producidos por la com- bustión de la planta y del papel de fumar. Además, esos residuos, que son los mismos que quedan en las pipas en forma de resina negruzca, acaban incrustándose en los pulmones antes de obtener la parte medicinal de dicho gas. En definitiva, comentó que, al fumar, aparte de nuestra medicina, lo que estábamos inhalando era humo nocivo, y para ir más lejos nos transmi- tió que, mediante un cigarrillo de cannabis nunca íbamos a obtener toda la medicina dis- ponible, sino apenas un 28% de la misma, ya que dicho ci- garrillo, mientras permanece encendido, desprende conti- nuamente humo que acaba perdiéndose en la atmósfera. En caso de utilizar una pipa para fumar, nos avisó de que íbamos a obtener solamente un 15% de la medicina dispo- nible, y de que el resto queda- ría impregnado en las paredes interiores de la pipa o perdido en la atmósfera. A la hora de utilizar un bong (pipa de agua), conseguiríamos que el agua enfriase el humo que vamos a ingerir, pero desafor- tunadamente también haría de filtro para dicho humo, que queda atrapado dentro 59 cultura cannábica Fumar cannabis es hacer una extracción con gas Una vez los cannabinoides presentes en ese gas se han incorporado al torrente sanguíneo, se reparten por todo el cuerpo en unos segundos

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