El Cultivador 4
del bong, con lo que sola- mente obtenemos un 7% de rendimiento. Descartando pues la opción de fumar cannabis, a la hora de consumirlo de manera me- dicinal nos recordó que debí- amos prestar especial atención a la dosis que quisié- semos consumir y a la forma de hacerlo, de modo que nos permitiese llevar a cabo nues- tras tareas diarias. Los pa- cientes con cáncer o SIDA que estén bajo tratamiento de qui- mioterapia y pastillas, por ejemplo, podrían consumir tinturas cannábicas, que con un par de gotas sublinguales conseguirían el efecto medici- nal deseado; o bien suposito- rios, cápsulas o comestibles, con los que se obtiene un efecto más duradero debido a que tras la digestión obtene- mos la máxima cantidad de medicina disponible, y en consecuencia una relajación corporal absoluta. Pasamos a continuación a tratar el tema de la vaporiza- ción, mediante la cual lo que hacemos es calentar nuestra medicina a una determinada temperatura, y así logramos que los aceites de la planta se vaporicen y formen un gas que no contiene los indesea- bles humos de la combustión, pero sí en torno al 90 o 95% de la medicina disponible en la cantidad de cannabis que utilicemos. Comentó también que, utili- zando la vaporización de forma eficiente, no solo íba- mos a conseguir más efecto que fumando, sino que iba a ser un efecto distinto, por lo que cada cual debía saber a qué temperatura vaporizan los distintos cannabinoides, para obtener así el efecto de- seado. De forma orientativa, señaló que al vaporizar a una tempe- ratura desde 350F (176ºC) a 390F (198 ºC), obtendríamos la mayor cantidad de THC po- sible en forma de un gas (vapor) que no es dañino para nuestros pulmones ni nuestra garganta. Por tanto, esta una de las formas más sanas y se- guras de consumir cannabis de forma medicinal. Hasta entonces habíamos estado hablando de fumar o vaporizar los cogollos tritura- dos de la planta, pero, tras la pregunta de uno de los alum- nos sobre si se podían vapori- zar extractos como el kief, Chad preguntó si alguno de nosotros habíamos tenido la suerte de hacerlo. El kief es el nombre que reciben los trico- mas de la planta que se han desprendido de las flores de cannabis y quedan separados de la materia vegetal. Nos explicó que una manera de conseguir una dosis con- centrada de medicina sería consumiendo kief en una pipa de vidrio, con lo que ob- tendríamos entre un 80 y un 85% del THC disponible. Lo bueno de consumirlo fumado es que no vamos a quemar material vegetal y va a ser menos nocivo para nosotros. Al acercar una fuente de calor a un montoncito de kief, los cristales se vaporizan y se convierten en gas de forma muy rápida, y obtenemos el efecto deseado en apenas unos segundos. Poniendo ese mismo mon- toncito de kief en un vapori- zador, a una temperatura de 440F (226ºC), conseguire- mos el efecto deseado, con el beneficio añadido de evitar los gases de la combustión y obtener entre un 90 y un 95% de THC. Para hacernos una demos- tración de como extraer kief, nos enseñó el método del ma- llado, que consiste en colocar de forma ascendente un nú- mero determinado de mallas según el diámetro de sus agu- jeros. De media, el diámetro de las cabezas de los cristales que han madurado completa- mente suele estar entre las 70 y las 120 micras, por lo que el micraje de las mallas suele rondar ese rango. Si bien es verdad que el diámetro de mayor madurez conocido es de 185 micras, Chad nos co- mentaba que esto suele con- seguirse exclusivamente en climas tropicales, donde la elasticidad de los tricomas, en combinación con la humedad del ambiente, hace que sus cabezas se expandan. Una vez colocadas las ma- llas, pasó a situar la materia vegetal seca en la malla supe- rior. Tras agitar suavemente durante unos minutos, ob- tuvo los distintos cristales que atravesaron las mallas sucesi- vas y consiguió separar distin- tos montoncitos de kief según el diámetro de los agujeros. Tras seleccionar los cristales que quedaban en la malla de mayor tamaño -las cabezas más grandes, con un color ámbar-, nos advirtió que ese debía ser el color del kief de calidad, ya que si nuestra ex- tracción tuviese un color verde podría deberse a que contiene trocitos de restos ve- getales, que se rompen cuando se ha utilizado hierba demasiado seca o añeja. A continuación, a raíz de la pregunta de otro alumno, Chad pasó a explicarnos las peculiaridades del hachís. Lo que viene a llamarse hachís es kief que ha sido prensado; tras haber extraído los trico- mas, estos se apelmazan y manejan de forma que los aceites de su interior, en con- tacto con el oxígeno, se oxi- dan (es al oxidarse cuando el hachís se torna color ámbar más oscuro), el agua conte- nida dentro de los mismos se uno de los problemas de fumar es que el 65% de ese gas está compuesto por carbono, alqui- trán y otros residuos producidos por la com- bustión de la planta y del papel de fumar 60 cultura cannábica
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