El Cultivador 4
combinaciones químicas be- neficiosas liberadas por la va- porización. La primera ola de recoloni- zación se debe a las formas re- sistentes al calor, como por ejemplo las bacterias esporu- ladas (bacterias formadoras de esporas). El efecto del cho- que térmico al final del perí- odo de reposo es bien conocido, especialmente en bacterias y hongos. Más aún, los microorganismos se van extendiendo desde las capas inferiores y no tratadas hacia las áreas vaporizadas, y se vuelen a asentar allí. En la mayoría de los casos, gracias a los procesos descri- tos se obtiene de modo natu- ral, en un plazo de tiempo relativamente corto, una re- sistente barrera contra la pro- pagación de patógenos. En casos puntuales, debido a la aparición de condiciones desfavorables, puede gene- rarse en los suelos vaporiza- dos una masiva propagación de fitopatógenos que puede causar grandes daños. Para prevenir eso, es recomenda- ble inyectar al suelo -inme- diatamente después de la vaporización- microorganis- mos beneficiosos e inocuos para evitar una reproducción de los organismos dañinos. El vapor de alta y baja presión Tanto en la jardinería como en la agricultura se hace a me- nudo la pregunta de si es más indicado el vapor de presión baja o el vapor de presión alta para el tratamiento de los suelos, y si es rentable la in- versión suplementaria para la adquisición de una caldera de vapor de alta presión. Si se contempla el aspecto del contenido energético, entre los dos métodos sólo existe una pequeña diferen- cia. El vapor de alta presión a 10 atmósferas proporciona sólo 30 kcal/kg (<5%) más salud verde 65
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