El Cultivador 4
entrevistas 83 hace un año me entusiasmé tratando de relacionar el mundo de las artes visua- les –con el que mantengo vínculos desde hace años- con el ámbito de la marihuana, el cul- tivo, las cajas de in- door y el simbolismo de la planta. ¿Puedes explicar qué quisiste representar con tus ‘monstruos de mari- huana’? La gran sensación de la feria fue presentar a la marihuana como un monstruo, como la amenaza de la marihuana. Pero también un monstruo que está apresado dentro de su cúpula y pugna por salir, como actualmente puede leerse en el debate contemporáneo: hay muchas personas que consumen y cultivadores que le tienen afecto a la planta, y la ley la sigue considerando como una suerte de flagelo para la sociedad. Poco después me di cuenta de que esa figura lo condensaba todo. En princi- pio fue una figurita muy chi- quita, y nos fuimos fascinando con la gestación de la imagen. Después con- seguí unas figuras indus- triales que no llegan a ser una escultura pero tienen un tamaño signi- ficativo. La segunda que hice tiene una estruc- tura de maquetas que representan una ladera, una montaña. Esa hace que parezca un paisaje y le da una dimensión a mayor escala, porque parece un coloso cubierto de vegetación, pero final- mente, como me interesaba que no se escapara del con- cepto original, le agregué unas flores de marihuana. Insertarlo dentro del con- texto de la feria y del arte en general fue muy efectivo por- que despertó una familiari- dad con el tema de la marihuana a miles y miles de personas que a mí me resultó muy grato. La gente que en general se te acerca viene a expresarte buena onda pero, además, la lectura que hicie- ron los diferentes medios de comunicación fue muy buena. ¿Cómo ves el desarrollo del debate en Argentina? Fue emocionante ver a tanta gente en la última marcha. Por primera vez ocurrió que no me encontré con ninguna de las personas que cultivan y c o n s u - men, y que deben ser como mínimo setenta. El au- tocultivo es algo que comenzó y que nadie puede parar, y lo demuestra la gran cantidad de gente que se me acercó en la feria para mostrarme sus plantas y hablar sobre el tema. Había estado frente a muchos de ellos durante meses, pero no sabía que cul- tivaban. ¿Cuál fue la repercusión de la obra? Dentro de la feria se montó un d e b a t e muy fuerte. Es un material un tanto escandaloso; la feria no exponía ninguna otra rareza y muchos medios lo señala- ron como la curiosidad por antonomasia. En consecuen- cia, mucha gente venía a sa- carse fotos o a mirarlo. Recuerdo a un niño que le preguntó a su padre Recuerdo a un niño que le pre- guntó a su padre de qué estaba hecho el muñeco, y el padre le respondió con toda naturali- dad: “de marihuana”.
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