El Cultivador 4
de qué estaba hecho el mu- ñeco, y el padre le respondió con toda naturalidad: “de marihuana”. Representaba la misma forma de naturalizar un fenómeno, tal como ocu- rrió con los debates sobre el sexo y el uso del propio cuerpo durante los meses previos a la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario. Me pareció un muy buen dis- parador, a todos los niveles, de algo que existe y está si- lenciado. ¿No hubo voces críticas? Alguien me comentó que se montó un debate en la red so- cial Twitter sobre cómo puede haber marihuana en una feria de arte, pero no me interesó. Sabía que esto -o algo más grave- podía pasar, y ya había hablado con la gente de Fun- dación ArteBA para que no concibieran ese gesto como un golpe artero. Ellos habían visto la obra, entendieron el sentido del trabajo, y me co- mentaron que estaba todo bien y que lo aceptaban. Fue una actitud muy cálida. Lo en- tendemos como un pequeño acto individual de legalización porque también es un rebus- que en el que puedo exhibir que tengo faso y no pasa nada. Entra como una mercadería diferencial en el mundo del arte, donde nada es lo que es, sino que se vuelve una repre- sentación, una cosa simbólica. El Malba también se dio cuenta de eso, y al comprarlo lo reforzó. ¿Y en lo personal? Esto me sirvió mucho por- que puede despertar el inte- rés de otros galeristas en otros países del mundo. El transporte de obras de arte es problemático para llevar a otro país, y mucho más esta obra, pero me asesoré y me dijeron que, para que no se considere tráfico, tengo que declarar que está hecho con marihuana. Si hay una oferta, le regalamos la obra, como si fuera una donación, siempre que me paguen los pasajes, la estancia y los ma- teriales para realizarlo en ese país. Siento que también a mí se me abrió un mundo rarísimo y encantador, porque dentro de la comunidad de cultivado- res de la ciudad soy muy mar- ginal. Conozco algunos chicos, pero no tengo muchos vínculos. No participo en foros, grupos de debate ni reuniones sociales. No estoy dentro de los círculos más co- nocidos, y probablemente esté en el último escalón dentro de este ámbito. Soy más bien de la periferia. Este gesto me pa- reció mi forma de aportar mi granito de arena a todo este debate y la posibilidad de interactuar con toda esa gente. Somos un montón más. La feria me resultó excitante, tanto en lo profesional como en lo personal. El transporte de obras de arte es problemático para llevar a otro país, y mucho más esta obra entrevistas 85
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