El Cultivador 40

en condiciones normales. Es decir, es más fácil que las plantas sufran algún exceso de nutrientes o anegamiento (exceso de agua en la zona radicular). Otra consecuencia del frío es una ele- vada humedad ambiental, que implica un mayor riesgo de infección fúngica. El aire frío puede contener menos vapor de agua que el aire caliente, de forma que, con una misma cantidad de vapor de agua, una porción deter- minada de aire frío tiene una humedad relativa más alta que otra a mayor tem- peratura. Por ejemplo, a una tempera- tura de 5 °C y con un 50% de humedad relativa, el aire contiene 2,87 gramos de agua por kilogramo de aire, y como máximo puede llegar a contener 5,74 g/kg. Si este mismo aire se calienta a 25 °C, puede llegar hasta a 20 g/kg, por tanto, si sigue manteniendo una cantidad de agua de 2,87 g/kg, la hume- dad relativa habrá caído hasta el 14,4 %. Al llegar al 100 % de humedad rela- tiva, el vapor de agua se condensa en gotas de agua líquida o se congela, dependiendo de la temperatura. Ésta es la razón por la que, al llegar el otoño, el rocío empieza aparecer sobre nuestras flores y, conforme llega el invierno, la escarcha. Por ende, en las estaciones de frío y humedad, como el otoño y la primavera, extremaremos las precau- ciones contra los hongos y revisaremos las plantas frecuentemente para ase- gurarnos de que están libres de su pre- sencia. Mientras avanza la estación otoñal, el frío va en aumento y empiezan a presentarse las primeras heladas. Lle- gados a este punto, la situación empe- zaría a complicarse severamente, por- que las temperaturas por debajo de 0 °C pueden causar la muerte por con- gelación de los tejidos vegetales. La gravedad de los daños causados depen- derá del tipo de helada. Éstas pueden clasificarse según su intensidad en sua- ves, medias y fuertes y, según afectan a los cultivos, en blancas o negras. En las heladas suaves, que son a las que resiste el cannabis, las temperaturas bajan muy ligeramente por debajo de 0 °C y durante muy poco rato. En las heladas medias, las temperaturas se sitúan bajo cero durante la noche sin bajar de los -10 °C y, en las severas, sí caen por debajo de esta temperatura. La humedad relativa del ambiente será un factor muy influyente en las condi- ciones del cultivo durante una helada. Por una parte, las heladas blancas se caracterizan por formar una fina capa de escarcha sobre la vegetación, que normalmente desaparece en cuanto se alza el sol. Esto ocurre cuando cae el aire helado de las capas altas de la atmósfera, por estar más frío y ser más pesado, ocupando la zona más baja, junto al suelo. Las heladas blancas, obviamente, no son buenas, pero tam- poco resultan letales si son suaves y las plantas están ya en un estadio avan- zado de la floración. Por otra parte, las negras sí pueden ser muy perjudiciales. Se trata de heladas en las que el ambiente es muy seco y no se forma 27 cultivo exterior al llegar el otoño, el rocío empieza aparecer sobre nuestras flores y, conforme llega el invierno, la escarcha Si cultivamos en balcón, cubrir los laterales hará que se conserve mejor el calor

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