El Cultivador 40
28 cultivo exterior escarcha sobre las plantas, de manera que el frío incide directamente sobre ellas, congelando y destruyendo sus tejidos. El nombre que reciben se debe al color que toman los vegetales al descongelarse, que es entre negro y verde oscuro. Los tejidos afectados mueren y los daños son totalmente irreparables. Por último, no todo iban a ser des- ventajas. La marihuana cultivada en climas fríos, a pesar de producir menos, es de alta calidad porque tiene una gran cantidad de resina y suele adquirir tonalidades rojizas y violetas que dan lugar a flores muy apetecibles. ¿Cómo podemos mitigar los efectos del frío? Teniendo en cuenta lo expuesto ante- riormente, se puede deducir fácilmente que, en épocas y lugares donde las temperaturas diurnas estén siempre cerca de 0 °C, el cultivo de marihuana es prácticamente imposible. Sin embargo, en algunos puntos de la geo- grafía española, sí se puede cultivar en invierno, primavera u otoño. El frío nos puede afectar tanto en cultivos fuera de temporada, como en cultivos de temporada en los que nos alcancen heladas tardías o tempranas. Generalmente, las plantas que están en fase de crecimiento sonmenos resis- tentes al frío que las que están en flo- ración. Por esta razón es recomendable mantenerlas en maceta durante buena parte de la etapa vegetativa, si sem- bramos temprano, y trasplantar a tierra madre durante el mes mayo. De esta forma, podemos transportar fácilmente los tiestos en caso de que haga dema- siado frío e incluso situarlos dentro de casa durante la noche. Para los cultivos de primavera, lo más recomendable es utilizar contenedores que sean fácil- mente transportables por esta misma razón. Asimismo, en los cultivos de otoño, no sería necesario mover las macetas durante el crecimiento, pero sí puede serlo durante la floración, por lo que sigue siendo aconsejable seguir esta misma pauta. Pero con independencia del estado fenológico de la planta y de si cultivamos o no en temporada, hay ciertas medidas que podemos tomar para aplacar los efectos de las bajas temperaturas. En primer lugar, para mitigar el escape de calor, es recomendable evitar las corrientes de aire en el cultivo durante las épocas de frío. Por ejemplo, si cul- tivamos en un balcón, procuraremos cubrir los laterales de éste para que el calor se conserve en él. Otra opción, es situar las plantas bajo árboles como pinos o frutales que, con sus copas, proporcionan protección a los vegetales que están debajo. El riego y la fertilización del cultivo serían también aspectos que debemos tener en cuenta. Por una parte, los suelos secos almacenan peor el calor, por lo que un sustrato húmedo ayuda a proteger las raíces del frío. Por la otra, las plantas con carencias o excesos son más sensibles a cualquier tipo de desequilibrio fisiológico, incluido el las temperaturas por debajo de 0 °C pueden causar la muerte por congelación de los tejidos vegetales Las barreras físicas como árboles o verjas mitigan la pérdida de calor
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