El Cultivador 40
8 actualidad y activismo T ras más de medio siglo de políticas prohibicio- nistas y represivas hacia el consumo del cannabis, llevadas a cabo tanto en el estado español como en buena parte del mundo, existe en nuestro país una parte significativa de la población que consume esta sustancia en una situación de inseguridad jurídica y sanitaria que supone una injusta dis- criminación y la vulneración de sus derechos fundamentales. Dichas polí- ticas han propiciado tanto la existencia de unmercado clandestino que abastece de cannabis sin ningún control de cali- dad, con una falta absoluta de infor- mación al consumidor sobre las pro- piedades del producto, como un entorno que dificulta el conocimiento y la apli- cación de políticas de salud pública orientadas a minimizar los riesgos y reducir los daños derivados del consumo de cannabis. En este sentido, la sociedad civil ha sido históricamente un elemento ver- tebrador y clave en la defensa de los intereses y los derechos de las personas consumidoras. Desde que en 1991 se fundó en Barcelona la Asociación Ramón Santos de Estudios sobre el Cannabis (ARSEC), reconocida como la primera asociación de consumidores de cannabis, que llevó a cabo un cultivo colectivo, el número de estas entidades ha proliferado. Se estima que actual- mente hay más de un millar de clubes sociales de cannabis (CSC) en el terri- torio español. Estas asociaciones de personas usuarias se han ido constitu- yendo a partir del modelo del uso com- partido, desde el cultivo al consumo compartido por los miembros de la asociación. El modelo no está, pues, orientado a terceras personas, sino a la actividad entre los miembros de la asociación. Se construye sobre la base de la capacidad de afrontar retos desde El consumo de cannabis por parte de adultos, en el ámbito privado, ya sea por motivos lúdicos o por motivos terapéuticos, es una opción que forma parte del ejercicio del derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, del derecho a la libertad de conciencia y de disposición del propio cuerpo, así como del derecho a la salud y a escoger las terapias y los tratamientos más adecuados al estado de salud de cada persona. Cannabis como empoderamiento social por ConFAC existe una parte significativa de la población que consume esta sustancia en una situación de inseguridad jurídica y sanitaria que supone la vulneración de sus derechos fundamentales fotokon (depositphotos)
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