El Cultivador 41

margen de discrecionalidad a la fuerzas policiales en la realización del expe- diente administrativo sancionador por delito contra la salud pública. La apli- cación del orden sancionador vendrá determinada por la discrecionalidad policial y las concretas circunstancias concurrentes en cada intervención, con relación al cultivo desarrollado. Con respecto a los CSC, el Tribunal Supremo realiza un extenso repaso a la doctrina del consumo compartido, que considera atípica la conducta de quienes consumen sustancias estupe- facientes en grupo, proporcionándole entre ellos los medios para el consumo, a modo similar que el autoconsumo personal, sin llegar a constituir un delito contra la salud pública. El fiscal, en las últimas sentencias a CSC, alega que en ninguno caso se cumple con los requisitos ya que, en primer lugar, el cultivo, elaboración y consumo exce- den de los límites jurisprudenciales relativos al consumo compartido; en segundo lugar, no queda acreditado que los consumidores habituales, ni se trata de un pequeño grupo de personas consumidores que se agrupan para lle- var a cabo un acto privado de consumo; en tercer lugar, el consumo no se des- arrolla en lugar cerrado, ya que los socios pueden consumir el cannabis inmediatamente o llevárselo fuera del local; por último, resalta que el ánimo de lucro no es un elemento tipo, pero que se trata de una cuestión que sirve para diferenciar el autoconsumo de la acción de facilitar el consumo ajeno. Las personas usuarias, con la nueva ley de seguridad ciudadana, se enfrentan a elevadas sanciones relacionadas con la tenencia y el consumo de cannabis y ya no permite sustituirlas por progra- mas de rehabilitación. La primera san- ción por consumo o tenencia de can- nabis en lugares públicos será de 300 a 601 euros y puede ascender hasta 30.000 euros en caso de reincidencia, ya que se trata de una infracción grave. Con esta situación podríamos decir que más que el inicio o kilómetro cero, nos encontramos en el nivel -1 o en una regresión de las expectativas de una regulación del cannabis en España. Los avances se encuentran en el reco- nocimiento social y político a las peti- ciones y acciones realizadas por dife- rentes sectores y minorías negativa- mente discriminadas, para que las ins- tituciones reconozcan su particular identidad de grupo. Los procesos de esencialización , naturalización e iden- tificación ya se han puesto en marcha, muestra de ello son las propuestas legislativas aprobadas por numerosas comunidades autónomas, alguna de ellas pioneras a nivel internacional, que instan al gobierno central y al poder legislativo a abordar un debate en profundidad sobre la realidad del consumo de cannabis y sus usuarios. Propuestas legislativas no exentas del calidoscopio cannábico, y de la frag- mentación del movimiento cannábico de los últimos años. El calidoscopio cannábico En los espacios de autonomía las ini- ciativas realizadas tienen como objetivo mostrar que no es necesario esperar a que se pueda realizar la transformación de toda la sociedad para empezar a intentar pequeñas experiencias de trans- formación que sirvan para ir apren- diendo a llevar a cabo alternativas, que nos proporcionarán experiencias sobre la dificultad y ventajas que ellas repre- sentan. Desde el consenso se pueden aglutinar voluntades que irán estable- ciendo elementos concretos de actua- ción, estableciendo prioridades que avancen en el paradigma común. El tema se convierte no tanto en la bús- queda de alternativas, sino en cómo trabajar, cómo avanzar de abajo arriba, hacia una sociedad verdaderamente alternativa, no clasista, diversa y plural desde las sociedades profundamente capitalistas en las que nos encontramos ahora, partiendo de los planteamientos y actividades que se pueden iniciar. Un largo proceso formado por multitud de caminantes que transitan por rutas, amenudo, diferentes, pero en lamisma dirección. Ya formar parte del proceso supone avanzar hacia una sociedad alternativa, el destino final dependerá de los múltiples actores y su correlación de fuerzas en el proceso de toma de decisiones. La sociedad alternativa, hoy por hoy, está avanzando en un proceso trans- formador ante la denominada guerra contra las drogas, con un eje vertebral: control, educación y prevención en el uso de drogas que beneficie a todo el conjunto de la sociedad. Para avanzar debemos considerar que cada grupo social que tiene voluntad de trabajar en una sociedad alternativa tiene tam- bién una idea, más o menos precisa, de cómo querría que fuera una socie- dad alternativa, avanzando en su uto- pía. Una utopía que surge ante la imposibilidad de hallar soluciones dentro de las normas existentes, del prohibicionismo y fuera de la lógica capitalista. Algunas de las actuaciones serán, en sí mismas, contradictorias, porque vivimos en el capitalismo y cualquier cosa que se proponga hunde 13 actualidad y activismo Por el camino han transcurrido personas con una gran vinculación personal y amplia experiencia, que desfallecieron emocionalmente por las disputas internas

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