El Cultivador 41

14 actualidad y activismo sus raíces en el mismo y, según la orientación que se le dé, será trans- formadora o integradora. La alternativa se encuentra enmanos de la propia sociedad, asumiendo ser corresponsable de la toma de decisiones en beneficio del bien colectivo, dejando aislado el beneficio de unos cuantos, procurando legitimar su poder y rea- firmando su representatividad. Resulta desacertado considerar a la sociedad como "usuaria pasiva", porque es impo- sible obviar su determinante rol, en su gestación y desarrollo, ya que representa el núcleo de todo el avance. Las personas usuarias son esenciales en el desarrollo de nuevas alternativas, realizando una elección coherente de sus valores, y con el tipo de sociedad que quieren. Realizar un consumo responsable va más allá de la elección de uno u otro producto, es tener la facultad de escoger opciones que favorezcan la igualdad social, y la economía social y solidaria. La adopción de unas u otras alternativas es expresión de distintos grados de compromiso personal y dependerá de la postura que individualmente se tenga de la actual sociedad de consumo y por ende, de las acciones que son nece- sarias para su transformación. Los diferentes prismas nos dan una visión de la realidad, a veces distorsio- nada, de la evolución del sector, donde podemos observar ferias con miles de asistentes, más de 900 grow shops , clínicas especializadas, productores de concentrados, bufetes de abogados especializados, empresas con factura- ciones millonarias, manifestaciones, foros de debate, colectivos de personas usuarias, prensa especializada y un largo etcétera tan amplio como lo que aún nos queda por descubrir. Todo ello brinda a las personas usuarias una visión de normalidad, muy alejada de la realidad existente, donde se producen más de 6.000 intervenciones de cultivos anuales, se impusieron más de 18.806 sanciones por tenencia en vía pública (datos 2015) y se impusieron sanciones de más de dos millones y medio de euros a miembros de una asociación cannábica, datos que nos alejan de la Ítaca prometida. El sector económico se consolida año tras año, pero sin una base jurídica que ofrezca seguridad a las personas que utilizan sus productos, en numerosas ocasiones la utilización conlleva un acto considerado ilegal. Punto y seguido Con el actual panorama se hace difícil predecir cómo, cuándo y dónde se rea- liza la regulación del cannabis en España, lo que sí sabemos es que las personas usuarias tienen la llave para que el cambio de las políticas prohibi- cionistas priorice la libertad del indi- viduo sobre cualquier otro objetivo, el fin de la estigmatización de los consu- midores de cannabis y el cultivo para consumo personal. Es nuestra libertad para elegir el camino que queremos seguir, y nuestra responsabilidad sobre las consecuencias, costes o riesgos de dichas elecciones, por lo tanto, es hora de empezar a decidir y elegir por dónde vamos pisando, de qué manera y con qué calzado. Regular con la mirada puesta en el impacto económico que vaticina el cannabis es un error, reclamamos derechos y reclamamos al Estado, a través de las autoridades y los procesos correspondientes, ser responsable de efectuar una real protección de los derechos de las personas consumidoras y usuarias, así como corregir las asi- metrías, distorsiones en la información o malas prácticas que vulneren la situación de las personas consumidoras y usuarias frente a las personas pro- veedoras en los actos de contratación y compra o venta de bienes y servicios. El Estado está obligado a aplicar la norma más favorable a las personas consumidoras y usuarias, en los casos que haya ambigüedad entre las normas o dudas de interpretación; con el obje- tivo de que la regulación incluya ins- trumentos adecuados para la protec- ción de los consumidores de modo integral, que describa todos sus dere- chos y precise los mecanismos para su protección efectiva. Podemos realizó, el 18 de octubre en la sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados, un evento en el que el partido mostró su apoyo a nuestras propuestas e ideas en rela- ción al autocultivo personal y colec- tivo, de donde son las fotografías que acompañan este artículo. Nues- tras relaciones con este partido polí- tico se normalizan y vuelven al lugar de donde no debieron salir por inje- rencias interesadas en anular nuestra voz; relaciones, por otra parte, que ya tenemos con gran parte de los partidos políticos que conforman el arco parlamentario, gracias a nuestro trabajo y trayectoria. Propuestas legislativas no exentas del calidoscopio cannábico, y de la fragmentación del movimiento cannábico de los últimos años

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