El Cultivador 41
29 cultivo exterior fase de luna descendente, que favorece la actividad subterránea y el enraiza- miento. Las actividades relacionadas deben llevarse a cabo por la tarde para aprovechar la influencia del ritmo diario y, siempre que sea posible, en días flor. Si vamos a plantar en tierra madre, es recomendable haber abonado el suelo previamente, actividad que también haremos en fase descendente y con luna creciente. Asimismo, si tenemos que aportar fertilizante en los riegos, seguiremos esta misma pauta, procu- rando aplicarlos siempre por la tarde y en días flor para que surtan mayor efecto. Sin embargo, si queremos aplicar algún refuerzo a la fertilización por vía foliar, procuraremos hacerlo en fase ascendente y con luna menguante. Si vamos a hacer esquejes, lo más recomendable es cortarlos por la mañana cuando la luna esté justo al final de la fase ascendente y plantarlos por la tarde, ya en fase descendente. De esta forma, cortaremos brotes car- gados de energía y aprovecharemos la influencia beneficiosa de la fase des- cendente sobre la actividad radicular para favorecer el enraizamiento. En cuanto a las podas, el momento ideal para llevarlas a cabo variará en función de la finalidad de éstas. Si se trata de podas regenerativas o enca- minadas a favorecer el crecimiento ver- tical, las practicaremos por la mañana y en luna ascendente para propiciar el desarrollo vegetativo de la planta y la producción de nuevos brotes. Sin embargo, si el objetivo de la poda es frenar el crecimiento, lo ideal es cortar los ápices en luna descendente para retrasarlo. En lo referente a la aplicación de tra- tamientos fitosanitarios, surtirá mayor efecto si se realiza durante la fase ascen- dente y con luna menguante, siempre que esto último sea posible. Finalmente, la cosecha, la tarea más esperada por los cultivadores, debe lle- varse a cabo por la mañana, un poco antes del mediodía solar. Los días ide- ales son aquellos en que la Luna está entre el cuarto creciente y la luna llena. Además, siempre que sea posible, inten- taremos cosechar en fase ascendente. Según este método de cultivo, además de haber unos días ideales para cada tarea a realizar, también hay unos días en que es mejor no hacer nada para no influir negativamente sobre las plantas. Estos días son aquellos en que tienen lugar los nodos lunares, es decir, aque- llos en que la órbita de la Luna y de la Tierra se cruzan, porque se trata de acontecimientos durante los cuales se da una perturbación energética que influye perjudicialmente sobre las plan- tas. Tampoco es recomendable realizar labor alguna durante el perigeo, que es cuando la Luna pasa por el punto de su órbita más cercano a la Tierra. En resumen, el cultivo en armonía con la Luna está basado en un saber ancestral. Según sus bases, algunos aspectos y movimientos lunares ten- drían mayor influencia sobre el meta- bolismo de las plantas que otros. En el caso de la germinación, por ejemplo, sería de vital importancia llevarla a cabo en días flor, porque la posición de la Luna ante las constelaciones sería el factor más influyente. No obstante, en lo referente al momento idóneo para cosechar, lo más importante es hacerlo entre el cuarto creciente y la luna llena. A grandes rasgos, este método está basado mayormente en la creencia de que la Luna ejerce un cierto efecto gra- vitacional sobre la savia de los vegetales con su movimiento ascendente o des- cendente. Según esta hipótesis, la fase lunar ascendente favorece la concen- tración de energías y nutrientes en las partes aéreas de las plantas. Esta época del mes sería ideal para la recolección de frutos y flores, obtención de esquejes, etc. Por otro lado, la fase descendente favorece todo lo relacionado con la actividad radicular porque, según estas mismas suposiciones, la concentración de energías y nutrientes sería mayor en esta zona. Asimismo, la fase creciente también favorece el desarrollo vegeta- tivo de la planta y todo lo relacionado con las partes aéreas, mientras que la fase menguante favorece la floración y maduración de frutos. Otros aspectos esenciales por consi- derar, además de las fases lunares, son los ritmos diarios y anuales y la posición de la Luna frente a las constelaciones. En el caso de la marihuana, la mayoría de las tareas se verán favorecidas cuando la Luna se encuentre ante cons- telaciones de aire. Por último, en lo referente al ritmo diario, intentaremos germinar, cosechar y cortar esquejes por la mañana y, por la tarde, tras- plantaremos, abonaremos y plantare- mos los esquejes cortados previamente. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para que tus cul- tivos de exterior estén en armonía con la Luna. ¡Muy buenos humos! la cosecha debe llevarse a cabo por la mañana, un poco antes del mediodía solar el cultivo en armonía con la Luna está basado en un saber ancestral
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