El Cultivador 41

Ejemplo de ello es un estudio de la Universidad de Granada que está mos- trando desde 2014 la interiorización de los mitos del amor romántico por parte de los jóvenes andaluces. Mitos como “el amor lo puede todo” (el 73 % de los jóvenes opina así) o “solo existe una media naranja para mí” (el 65 %) y “el amor es ciego (70,6 %) llevan a más del 85 % de los participantes a pensar que solo se puede ser feliz con una pareja monógama heterosexual 5 . Otro estudio de la Junta de Andalucía ya había detectado, en 2011, 19 mitos aceptados por la juventud: “el amor todo lo puede”, “la media naranja”, “el amor es lo más importante y requiere entrega total” o “el amor es posesión y exclusividad”. Este ideal romántico ofrece un modelo de conducta que estipula cómo y de quién debemos enamorarnos, con consecuencias que van, como hemos visto, desde la desaparición del deseo sexual cuando descubrimos que al príncipe le huelen los pies a la violencia de género cuando la Cenicienta se niega a cocinar las perdices. Pues, aunque estos mitos estén interiorizados en el imaginario colectivo, los caminos del deseo son diversos y complejos. De hecho, el Informe sobre Bienestar Sexual de la empresa de preservativos Durex correspondiente al año 2012mos- traba que, aunque la población española encuestada declara estar en general satisfecha con su vida sexual, su principal fantasía es la de practicar el sexo con más de una persona a la vez. Pero tampoco se trata de negar el amor, pues ya hemos visto que un con- tacto más intenso y prolongado, una relación de pareja satisfactoria y una comunicación más amorosa generan mayor frecuencia en los orgasmos. Y es que, aunque nos empeñemos en intentar separar amor de sexualidad, una relación sexual plena no deja de ser un acto de amor, al menos durante el instante que dura el acto. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de amor? Pues de un amor incondicional, basado en la felicidad y la libertad de las per- sonas implicadas, en lugar de la pose- sión y el miedo a la pérdida. Un amor que supera las barreras culturales y sociales y permite a la persona ser y expresarse, sin juicios ni control. Un amor que opta por integrar en lugar de excluir. Cuyos pilares son la comu- nicación y la empatía, la tolerancia y el respeto, la alegría y el placer. Cuando disfrutamos de este tipo de amor, vivir ya es un orgasmo. Referencias 1. https://goo.gl/u4vZBk. 2. https://goo.gl/3Wk43c. 3. Basson, R; Wierman, M E.; Lankveld, J van y Brotto, L. “Summary of the Recom- mendations on Sexual Dysfunctions in Women” , The Journal of Sexual Medicine 2010; 7: 314–326. 4. https://goo.gl/XqcnDf. 5. Marroquí, M. y Cervera, P. (2014) “Interiorización de los falsos mitos del amor romántico en jóvenes”. ReiDoCrea, 3 , 142-146, https://goo.gl/S7WJyt. 46 sexualidad Estudio de Leonardo DaVinci sobre el orgasmo masculino, 1492 En una reciente encuesta de EE. UU., las mujeres lesbianas declararon tener orgasmos con mayor frecuencia que las mujeres heterosexuales. Autora: Gerda Wegener, 1925 Es preciso reconceptualizar el modelo de relación amorosa Estos últimos estudios no hacen sino corroborar la necesidad de una reconceptualización de la sexualidad y del amor

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1