El Cultivador 41
74 pensamiento psicodélico a cabo en 1877. En ella, presentó dieci- séis telas de temáticas e incluso técni- cas diversas. Sin embargo, él siempre salía mal parado. Salvo algún viaje realizado, pasó el resto de sus días en la región que le vio nacer, en la Provenza. Su estilo evolu- cionó y se fue separando progresiva- mente de sus colegas coetáneos y del arte de la capital. Siempre le había gustado aislarse y, aunque fue visitado por muchos artis- tas (Renoir oMonet) e incluso por mar- chantes de arte (Tanguy y Vollard), se quedó en Provenza hasta el final de sus días. Si bien, parece que su suerte ar- tística viró hacia mejores puertos en sus últimos veinte años, también sufrió los envites de la vida. En 1882 consiguió colar un cuadro en el Salón de París, gracias a la inter- vención de su amigo Antoine Guillemet pero no contó con valoraciones impor- tantes. También, en 1890, Les Vingt , el famoso grupo de veinte pintores bel- gas, lo llamó para exponer con ellos en Bruselas. Hasta que, en 1895 pudo es- trenarse en solitario exponiendo en la primera muestra individual que Vo- llard había organizado en su nombre haciendo uso de una centena de piezas. Fue Ambroise Vollard el culpable de que su obra se cotizara a precios más altos. Y, a partir de entonces, contaron con él en numerosas exhibiciones de pintura e incluso le hicieron algún que otro homenaje. Mientras tanto, murió su padre de- jándole una herencia con la que a sus 47 años consiguió ser independiente. Se casó con Hortense, pero la relación tormentosa que mantenían acabó se- parándolos. Aún si contamos el reconocimiento adquirido en el ocaso de su vida, se nos hace difícil creer que este solitario pro- venzal fuera capaz de adivinar la con- sideración de que su obra gozaría en la Historia del Arte después de los recha- zos sufridos. Su obra es difícil de clasificar porque, como dicen Rosenblum y Jansen “se mantuvo claramente al margen, pro- yectando ya un mundo pictórico cuya intimidad e intensidad exigen un tra- tamiento separado” 6 . Su visión artística fue una influencia definitiva para el cu- bismo y para Picasso. Es considerado el artista bisagra, que cierra una época del arte, para comen- zar otra, como dice Sheldon Cheney “puso el punto final a cuatro siglos de pintura consagrada a la mímesis” 7 y Clive Bell lo remata escribiendo que es “el Cristóbal Colón del nuevo con- tinente de la forma” porque “en la me- dida en que se pueda decir que un hombre haya inspirado a toda una ge- neración, Cézanne inspiró el movi- miento contemporáneo” 8 . La pena o la ironía es que, al igual que Colón, murió ignorante de la pro- eza llevada a cabo. Acabó sus días en su casa. Falleció por una neumonía que según dicen dio la cara después de una gran tormenta que le pilló en el campo pintando, que era la actividad con la que este solitario siempre disfrutó. Referencias 1. Son tres los precedentes que posibili- taron la Exposición impresionista de 1874. En 1855 Gustave Courbet había montado un pabellón independiente y paralelo a la exposición oficial, el Pabellón del Rea- lismo, donde expuso dos obras anterior- mente rechazadas por el Salón de París por ser demasiado realistas. En 1863, Napoleón III autorizó la aper- tura del Salón de los rechazados para que se expusieran obras no admitidas por el Salón. Allí Manet expone el polémico Al- muerzo sobre la hierba (1863). En 1867, Manet celebra una exposición de unas cincuenta obras propias, simultánea y paralelamente a la Exposición Universal de 1867. 2. Para más información: https://goo.gl/P5fAVz. 3. G. Tinteraw; H. Loyrette. (1994). Ori- gins of Impressionism . New York: Metro- politan Museum of Art. 4. Para más información: https://goo.gl/WVWMgB. 5. A. Dumas (2016). El conde de Monte- cristo . Madrid: Akal. 6. R. Rosenblum; H. Jansen. (1992). El arte del siglo XIX . Madrid: Akal. 7. N. Blake; F. Frascina; B. Fer. (1998). La modernidad y lo moderno . Madrid: Akal. 8. C. Bell. (2008). Since Cézanne . Lon- dres: Dodo Press. Siempre le había gustado aislarse y, aunque fue visitado por muchos artistas e incluso por marchantes de arte, se quedó en Provenza hasta el final de sus días Las tres calaveras , h. 1900, de Cézanne (The Yorck Project, CCBY-0, Wikipedia) Bodegón con cebollas , 1896-98, de Cézanne (Instituto cultural de Google, CCBY-0, Wikipedia)
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