El Cultivador
tomamos el aire, si no nos queda más remedio, intentaremos situar el extrac- tor en el lado opuesto al intractor , poniendo la entrada de aire en la parte baja de la ventana y la salida en la parte alta. De esta forma, como el aire caliente tiende a subir, nos evitaremos en cierta medida volver a introducir el aire que previamente habíamos expul- sado. También es aconsejable poner algún filtro en la extracción. Una vez tengamos la sala aislada, pasaremos a desinfectarla con agua y lejía, limpiando suelo, ventanas y pare- des (si se puede). Asimismo, es reco- mendable desinfectar los enseres que vayamos a emplear en el cultivo, sobre todo si son reutilizados. Qué plantar Una vez tengamos instalado lo nece- sario para cultivar, llega el momento de sembrar. A la hora de poner las plantas en la sala de cultivo, hay que seguir ciertas pautas para prevenir las plagas y enfermedades. En primer lugar, debemos utilizar un buen sustrato que esté libre de patógenos y tenga una buena capacidad de aireación. Si además le agregamos trichoderma , aumentaremos la resistencia a enfer- medades en el medio radicular. Tam- bién tendremos que añadir algo de arlita en fondo de las macetas para evitar el anegamiento y su consecuente falta de oxígeno para las raíces. Asi- mismo, procuraremos dejar cierta dis- tancia entre macetas (unos cinco cen- tímetros) para que las plantas no se toquen demasiado entre sí. En segundo lugar, deberemos decidir qué vamos a plantar. Lo más recomendable sería escoger variedades resistentes a las plagas o enfermedades más comunes. Por tanto, en líneas generales, si vivimos en una zona húmeda, intentaremos cultivar genéticas resistentes a los hon- gos y, si nos encontramos en una zona seca y calurosa, a la araña roja. Si tenemos pensado iniciar nuestro cultivo partiendo desde esquejes, es importante que asegurarnos de que provienen de una fuente fiable y que los tratemos previamente por si acaso. Para ello los sumergiremos completa- mente (hasta la base del tallo) en agua con extracto de canela, que tiene un efecto fungicida, acaricida e insecticida. También podemos utilizar otros pro- ductos, pero deben tener esta triple acción. Además, en el caso de los esque- jes que no vayamos a florecer y que tengamos intención de llevar a nuestro armario de plantas madre, deberemos mantenerlos aislados en cuarentena previamente. Es decir, antes de intro- ducirlos en el mismo espacio en el que guardamos nuestros parentales, es muy aconsejable tenerlos apartados durante un tiempo prudencial de treinta o cua- renta días aproximadamente para ase- gurarnos de que están completamente libres de plagas o enfermedades. Para mantener los esquejes durante este tiempo, podemos utilizar un fluores- cente con un fotoperiodo de dieciocho o veinticuatro horas ymacetas demedio litro aproximadamente. Durante el cultivo Si queremos preservar un correcto aislamiento, tenemos que evitar entrar a la sala de cultivo con la misma ropa con la que vamos por la calle, ya que, como he explicado anteriormente, las telas pueden albergar insectos omicro- organismos. Además, siempre que vaya- mos amanipular las plantas deberemos hacerlo con las manos limpias, espe- cialmente si hemos estado tocando cualquier otra planta o si hemos visitado otro cultivo. De hecho, lo ideal es entrar a la sala de cultivo recién duchados y con ropa limpia porque así estamos seguros de que no introducimos nada perjudicial para las plantas. Para estimular el crecimiento y evitar el desarrollo de hongos, es muy acon- 23 cursos EC es recomendable desinfectar los enseres que vayamos a emplear en el cultivo, sobre todo si son reutilizados
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