El Cultivador
53 cultura cannábica de cáñamo, todo lo necesario para ves- tirnos de pies a cabeza. Desde som- breros, camisas, pantalones, mochilas o monederos, hasta sandalias, todo hecho a partir de fibra de los tallos del cannabis. La planta está presente en el ambiente ―aunque no se huela―, a los pocos metros, nos topamos con una tienda de bongs y pipas para fumar. Siguiendo nuestro paseo por lamisma calle, un turista con cara de agobiado se me acercó para preguntarme si fumaba, le respondí que sí yme entregó algo envuelto en una servilleta de papel. Me dijo que se iba hacia el aero- puerto para regresar a Suiza y que no quería llevárselo de vuelta. Con solo apretar el puño, podía hacerme una idea de lo que era. En cuanto se mar- chó, abrí la servilleta y dentro había un trozo de hachís extraído en seco. En mi opinión, para disfrutarlo de la forma más pura, el hachís es mejor consumirlo sin mezclarlo, por lo que me acerqué a un vendedor que tenía un puesto en la calle y le compré una pipa de madera, que tenía, además, una rejilla de metal. Recorrimos la ciudad a pie visitando Durbar Square, la casa de la Kumari Real y terminamos la tarde en el Jardín de los Sueños, un pequeño y tranquilo oasis en medio del caos, donde, siendo cauto, pude probar el regalo que me habían hecho. Katmandú y alrededores Con ayuda del personal del hotel encontramos a un taxista que nos lle- varía a diferentes puntos de la ciudad y los alrededores. Empezamos visi- tando la estupa budista de Boudhanath, seguimos por el ya mencionado templo de Pasupatinath y llegamos a la vecina ciudad de Patan. sacó una pequeña cantidad de charas para regalármelo La estupa de Boudhanath (una de las más grandes del mundo) fue reconstruida tras los terremotos de 2015 Bhang Lassi en un bar de Pokhara
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1