El Cultivador
vez estirando ya en la montaña y con ganas de llegar a la segunda aldea. Tras más de seis horas de caminata, con sus respectivas paradas, final- mente llegamos a la aldea de Bhanj- yang, y tras los estiramientos y ya tomando una infusión caliente, pre- guntamos al dueño del terreno por la planta y nos dijo que ya la habían cortado hacía una semana y que la habían llevado a otra aldea a secarla por miedo a las visitas de la Policía. Pasados unos minutos charlando con él sobre las plantas, su desarrollo a esas altitudes y con ganas de com- partir resinas, saqué la pipa y el trozo de hachís que tenía y le ofrecí fumar. El hombre, mayor de setenta años, según nos dijo nuestro guía, aceptó placenteramente y estuvimos com- partiendo caladas también con un turista británico que estaba a nuestro lado. 55 cultura cannábica La bajada de la montaña se hizo aún más placentera después de unas caladas de hash no pude resistirme a degustar unas caladas del trozo de charas que me habían regalado. A partir de ahí la bajada fue mucho más ligera New www.dinafem.org 100% A m e r i c a n A m e r i c a n ¡ P r u e b a e l a u t é n t i c o s a b o r a m e r i c a n o ! 18-20 % THC CBD 0,1 %
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