El Cultivador

También cabe destacar que hemos elegido cultivar la mayoría de plantas regulares (treinta y cinco) frente a solo cuatro feminizadas, principalmente por dos motivos: • Con ciencia: porque la ciencia nos ha certificado (conmultitud de estu- dios científicos) que las semillas regulares son mejores para la selec- ción de madres. Uno de nuestro objetivo para este cultivo era la selec- ción de una o varias madres. Por eso era fundamental que la mayoría del cultivo fuese ocupado por cepas regulares. Aunque la ciencia también nos dice que las cosechas obtenidas a partir de semillas feminizadas suelen ser más estables, por eso nos quisimos asegurar una parte de la cosecha cultivando semillas feminizadas. • A con ciencia: si bien las variedades feminizadas son mucho más cómo- das de cultivar y requieren menos trabajo (no hay que separar machos y hembras, pudiendo partir de un menor número de semillas), pro- ducen un mayor daño al entorno que las semillas no feminizadas. Esto es así ya que para la obtención de semillas feminizadas es necesario productos de síntesis química que son, cuando menos, poco respetuo- sos con el medio ambiente. Por eso dejan una huella de carbono mayor que las cepas regulares. Además, cuando cultivamos semillas feminizadas estamos censurando los rasgos característicos aportados por los machos, como pueden ser una floraciónmás rápida o un crecimiento más vigoroso. De ahí el empobreci- miento actual de muchas de las cepas. Durante generaciones han sido obtenidas en su forma femini- zada (mediante el uso del STS). Tam- bién cabe destacar que, gracias a este proceso, el gen hermafrodita es mucho más fácil de heredar. Por lo que un gran número de semillas feminizadas suelen mostrar cierta tendencia al hermafroditismo. En cuanto a las genéticas elegidas, dos son de predominancia índica (una de las cepas regulares y la feminizada) y las otras dos son híbridos con ten- dencia sativa. Todas tienen un tiempo de floración parecido, que rondará las ocho semanas. Este dato es muy impor- tante tenerlo en cuenta, ya que, si las plantas tienen una floración muy dis- par, provocará que tengamos que man- tener algunas plantas durante más tiempo. De esta forma desperdiciare- mos energía, tiempo y esfuerzo con las cepas más tardías. Otra curiosidad con respecto a las cepas es que tienen un crecimiento desigual, ya que una de las variedades suele tener un crecimiento desmesu- rado, hecho del que hablaremos más adelante y os mostraremos cómo solu- cionarlo. 3, 2, 1… ¡germinando! Descritos todos los materiales que usaremos, y habiendo repasado unas nociones básicas sobre el cultivo que llevaremos a cabo, llega el momento de iniciarlo. Dado que empezaremos desde semilla, lo primero que debemos hacer es ger- minarlas. En cuanto al sistema de ger- minado, hay multitud de formas de hacerlo. En nuestro caso usaremos uno de los métodos más antiguos: ger- minar entre servilletas de papel. Usa- remos este sistema por la comodidad y la eficacia demostradas durante nues- tros test. Para llevar a cabo este método de germinación, hemos utilizado cuatro tuppers (uno por variedad), dieciséis servilletas de papel reciclado, una pequeña bandeja, termohigrómetro básico, un pequeño trapo y un cable calentador de terrario. Con un coste total inferior a diez euros. Para darle el toque científico a nuestro sistema de germinado, pusimos las semillas a germinar un día de luna llena. Cuando la luna está en este esta- dio, promueve y agiliza la germinación de nuestras semillas. Este es un factor que solemos respetar poco los cultiva- dores de interior. Normalmente, por no esperar unos días a la luna llena, germinamos. Dado que la temperatura ambiental es inferior a los 21 grados Celsius que 59 cultivo avanzado pusimos las semillas a germinar un día de luna llena. Cuando la luna está en este estadio, promueve y agiliza la germinación Sativa con CBD de once días Índica regular de once días

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