El Cultivador

12 actualidad y activismo de antelación a las sesiones de la CND, para que los países puedan leerlo y pensar su voto. Pero el informe llegó fuera de plazo. En los pasillos de la CND se decía que ese retraso se debió a presiones que sufrieron los técnicos de la OMS para que precisamente no llegara a tiempo y no se debatiera. Se podía haber debatido sin haber sido votado igual, pero ni una cosa ni la otra. A favor de debatir y votar se alzaron países como Uruguay, Canadá o México. Pero la mayoría en contra fue aplastante, con discursos muy duros de las delegaciones rusa y japonesa. Total, al final se aplazó para otra ocasión el debate. Esto quiere decir que, como pronto, se votará el informe de la OMS el año que viene. Por otra parte, en vista de dicho informe y de sus conclu- siones, la JIFE ya está estableciendo la estrategia para que, en caso de que se decida sacar de la lista 4 al cannabis, nada cambie. En su informe de 2017 decide que no se debe utilizar la expresión "cannabis medicinal", sino “cannabinoides de acción tera- péutica”. La definición que el Con- venio de 1961 da al cannabis es "sumidades floridas de la planta", luego sacar de la lista 4 al cannabis es reconocer el potencial terapéutico de la planta. En el informe de 2018 ya dedica la JIFE un capítulo entero a desmontar los usos médicos del cannabis y a hablar solo de los can- nabinoides aislados que se están mostrando útiles. Luego la estrategia es clara: no permitir que los países legalicen el cannabis ni siquiera con fines médicos y que, en todo caso, comercialicen medicamentos basa- dos en cannabis. Una vuelta a atrás con relación al informe de 2014 en el que se recogían los criterios que los países deben cumplir para tener programas de cannabis medicinal. Malos tiempos para la hierba, incluso la medicinal.” Tras este análisis le preguntamos sobre la CND a Ana Afuera, activista que actualmente desarrolla y coordina el trabajo de la comisión política de ENCOD. ¿Qué motivos os llevan a participar en la CND? “Como representantes de muchas entidades europeas y no europeas, ENCOD asiste cada año a la CND, desde finales de la década de los noventa. Vamos para darle voz a las iniciativas de base que no tienen capa- cidad de asistir a este tipo de eventos, pero que tienen muchas de las solu- ciones para reformar la política de dro- gas de abajo a arriba. Promovemos estas iniciativas entre los círculos de decisión. Por un lado, representamos a miem- bros de ENCOD ante sus delegaciones para transmitir demandas, siempre que los miembros lo soliciten; por otro, tratamos de tener incidencia para con- tribuir humildemente al cambio de dirección de los órganos internacionales en materia de drogas. Una de las necesidades de la sociedad de civil es trabajar en red y la CND es una gran oportunidad para contactar con entidades de todo el mundo dedi- cadas a la política de drogas.” ¿Qué reuniones habéis tenido con las delegaciones de otros países? “Bueno, nos hemos reunido con dife- rentes delegaciones, principalmente europeas, como la española, la italiana, la belga o la boliviana. También tuvimos encuentros informales o conversaciones de pasillo con muchas otras, como la “Si el cannabis tiene usos médicos no es una cuestión de democracia, sino de evidencia científica” ENCOD preguntando a la JIFE “La jornada del miércoles por la mañana era la que más expectación creó ya que se iba a decidir si se debatía el informe de la OMS que proponía sacar de la lista 4 al cannabis”

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