El Cultivador

encendida y subiendo de tempe- ratura y de tiempo de planchado. Obtendremos una extracción que, por lo general, contendrá menos contenido en aromas frescos y será de colores algo más oscuros que la primera prensada. En función de cómo hayan sido ambas prensadas, tendremos dife- rentes calidades de extractos que podremos utilizar para dabear o para cocinar. Finalmente, ya que las pastillas de vegetal resultantes siguen teniendo resina, se recomienda guardarlas para extraerla de forma posterior con alguna grasa o alcohol. Rendimiento, colores y texturas Utilizando las mejores flores obte- nemos los mejores extractos, no hay más misterio; además, con el rosin hecho a partir de flores se puede superar el 27 % de retorno. El rendimiento de la extracción se ve influenciado entre otros fac- tores por la genética, el método de cultivo, si es de interior o de exte- rior, por el estado de la resina o por la humedad relativa. El color y la textura final del rosin dependen también de los factores anteriores, así como del perfil de terpenos que tengan las flores a extraer. Hay terpenos que son más volá- tiles que otros (algunos incluso son disolventes) y dependiendo del contenido de unos u otros, y de la cantidad de ceras que arrastremos en la extracción, obtendremos rosin más líquidos o más sólidos. A posteriori , también se puede cambiar la textura y el contenido de terpenos del producto final, incluso someterlo a calor durante un tiempo para hacerlo. En este caso, en pequeñas cantidades, tam- bién ocurren cambios de textura en el rosin, incluso pasadas unas horas después de la extracción. El apartado de las texturas del rosin da para otro artículo, aunque sabiendo de las propiedades pega- josas de la resina, mejor cuanto menos toquemos la extracción, y eso incluye guantes, tapetes de sili- cona o frotarla entre el papel de horno, por ejemplo. Seguimos La práctica lleva a la perfección. Es cuestión de fallar hasta encontrar los parámetros que más agraden a cada cual y tener en cuenta que, en este tipo de extracción, muchas veces menos es más. Para cantidades grandes habrá que considerar el tiempo de enfria- miento de la plancha y, sobre todo, no tener prisa. Descartamos con este método el prensado de las hojas que cortamos al manicurar nuestras flores, debido a su bajo rendimiento con canti- dades tan pequeñas. Es preferible hacer hachís con ellas y prensar luego dicha extracción. Lo dicho, hasta aquí es mera expe- rimentación y especulación. Esta técnica de extracción sigue en cons- tante evolución y siguen siendo muchas las preguntas que quedan por resolver. Continuaremos inves- tigando e intentando disfrutarlo en el camino. Trataremos la recolección de la extracción, así como el rosin de hachís y sus ventajas, en el próximo número de El Cultivador . Hasta entonces, como siempre, os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente. ¡Felices prensadas! 57 cultura cannábica Trataremos la recolección de la extracción en el próximo número

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