El Cultivador

74 pensamiento psicodélico Por ejemplo, a este respecto, Cristina Morató nos explica cómo, en el siglo XIX, las mujeres adineradas europeas con ansias de aventuras, dejaban su tierra llena de comodidades atrás, para explorar estos sitios desconocidos y, ante su sorpresa, descubrían que lo representado por Delacroix o Gèrôme (“el pintor del narguile”, según algunos) casi tenía más que ver con sus fantasías particulares, que con lo que sucedía en Oriente: “Pintores como Ingres, Delacroix oMatisse llenaron sus harenes de bellas odaliscas cautivas, en sumayo- ría desnudas, fumando en narguile, tocando el laúd y esperando la visita del sultán. Poco tenía que ver este harén imaginario con la realidad (…). El harén no era más que el espacio de la casa donde vivían las esposas y donde casi nunca pasaba nada interesante” 3 . Pero, además, la sola representación del narguile es ya, como Honoré de Balzac comentaba, por las propias for- mas del artefacto, un estímulo de nues- tra imaginación y puede evocarnos sen- saciones similares a sus efectos: “De hecho, en los disfrutes materiales, los orientales son decididamente superiores a nosotros. La houka , como el narguile, es un dispositivo muy elegante; ofrece a los ojos formas perturbadoras y extra- ñas que dan una especie de superioridad aristocrática a quien la usa, ante los ojos de un sorprendido burgués” 4 . Casi como si el continente (pipa) con su forma nos advirtiera de su contenido. Como también expresa Balzac, los efec- tos de la sustancia son únicos: “¡Vos- otros lo sabéis, fumadores! Este espec- táculo embellece la naturaleza, todas las dificultades de la vida desaparecen, la vida es ligera, la inteligencia clara” (Balzac, 1925). Narguile: tabaco o cannabis Con la pipa de agua podía fumarse tabaco, cannabis y hasta opio, como comentábamos. Con respecto al tabaco de narguile, hemos de diferenciar tres tipos a consumir: el tumbâk , el tabamel y el jurâk . El tumbâk es el tabaco puro, sin agregado alguno. Sin embargo, el tabamel , que suele destinarse a la shisha , es una mezcla que se hace de tabaco, miel omelaza como aglutinante y agua destilada a la que se agrega gli- cerina y esencias diversas. Son estos aromatizantes los culpables de los numerosos sabores con que podemos encontrar el tabamel . Y el jurâk es un punto intermedio entre las dos alternativas anteriores, suele tener frutas y es muy apreciado en la península arábiga. Procede de la India. Para evitar confusiones, hemos de tener en cuenta que también hay lugares donde la palabra jurâk se usa para denominar un tipo de tabamel no condimentado. Por su parte, el cannabis también era usado para quemarse en el narguile. De hecho, el conocido experto Emboden Jr. cree haber encontrado el origen de los narguiles en África, precisamente porque se elaboraron como método mejorado para consumir cannabis (que no tabaco), como bien nos explica Rowan Robinson en El gran libro del cannabis: Guía completa de los usos medicinales, comerciales y ambientales de la planta más extraordinaria del mundo: “William Emboden Jr. desta- cado especialista en plantas psicoactivas, informa que el narguile, que se emplea para enfriar y refinar el humo de la cannabis, es originario del norte de África. Antes de que llegaran los por- tugueses, los habitantes del valle de Zambezi, en el sur de África, se unieron para conformar una unidad, inhalando el humo de los rescoldos de una pila de cáñamo. Más tarde, esta práctica se perfeccionó con métodos más avanza- dos, inclusive narguiles” 5 . Y, en Túnez, como explicábamos anteriormente, solo se destinaban las pipas de agua al con- sumo de cannabis. Sea como fuere, la presencia del nar- guile es tan rastreable que, os invitamos que exploréis la Historia del Arte con un ojo más refinado la próxima vez, para que os fijéis en detalles como estos pues, como veis, pueden encerrar un significado más profundo que lo que podemos intuir a simple vista. Fuentes Chaouachi, K. (1997). Le narguilé. Antro- pologie d’un mode d’usage de drogues douces . París: Editions L'Harmattan. Chaouachi, K. (2002). Le monde du nar- guilé. Culture, convivialité, histoire et et tabacologie d’un mode d’usage populaire du tabac . París: Editions L'Harmattan. Chaouachi, K. (2012). Tout savoir sur le narguilé. Société, culture, histoire et santé. París: Editions L'Harmattan. Referencias 1. Chaouachi, K. (2005). Acritical review of scientific literature on narghile (shisha, hookah, waterpipe) from its origins to date: the need for a comprehensive socio-anth- ropological, medical and pharmacological approach. Tabaccologia , 1, pp. 39-47. 2. Kandela, P. (2000). Nargile smoking keeps Arabs in Wonderland. Lancet , 356 9236, 1175. 3. Morató, C. (2012). Las damas de Oriente: grandes viajeras por los países árabes . Madrid, Penguin Random House. 4. Balzac, H. (1925). Œuvres complète de Honoré de Balzac . París, L. Conard. 5. Robinson, R. (1999). El gran libro del cannabis: Guía completa de los usos medi- cinales, comerciales y ambientales de la planta más extraordinaria del mundo . Nueva York: Simon and Schuster. El tabamel , que suele destinarse a la shisha , es una mezcla que se hace de tabaco, miel o melaza como aglutinante y agua destilada La sirvienta del harén (1874), de Paul Désiré Trouillebert (CCBY- 0, Wikipedia) Piscina en un harén (1876), de Jean-Léon Gérôme (CCBY- 0, Wikipedia)

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