El Cultivador
cuanto a la iluminación, esta debe permanecer activa durante 18-24 horas al día. Dado que el agua se encuentra en un burbujeo constante, los clones enraizarán sin peligro de ser atacados por bacterias anaeróbicas que los reblandecerían. Se trata además de un método que supone un coste mínimo. Opcionalmente, se puede utilizar una tapa para cubrir los clones, aunque si no se está familiarizado con este tipo de clonación, lo mejor es no prescindir de ella. La tempera- tura del agua y la iluminación son factores determinantes, por lo que es fundamental garantizar que los valores se encuentren en un rango óptimo. Acodo aéreo Muy utilizado para la clonación de bonsáis, el método consiste en rodear de sustrato una rama para que forme raíces. Durante el proceso, la planta crecerá de forma normal, solo que llegará un punto en el que la rama seleccionada empezará a echar raíces. Para que suceda, simplemente hay que asegurarse de que el sustrato colocado alrededor de la rama elegida se mantenga húmedo y protegido de la luz solar directa. Si se cumplen estos requisitos, pasados también entre 14 y 21 días la rama habrá pro- ducido raíces y se podrá cortar y plantar. La ventaja del acodo aéreo es que se pueden obtener esquejes maduros de grandes dimensiones sin necesidad de utilizar un propagador ni un sistema de clonación aeropó- nico. Cultivo de tejidos Se trata del enfoque más clínico y avanzado, no solo en cuanto al pro- cedimiento, sino también en lo que al resultado final se refiere. Este tipo de clonación se lleva a cabo en labo- ratorio, utilizando placas de Petri y aplicando un protocolo muy estricto. La principal ventaja es que permite obtener una planta con raíces total- mente formada simplemente a partir de una muestra de tejido. Además, al trabajar en un ambiente esterilizado, el clon obtenido estará libre de pató- genos. Lo principal es mantener la temperatura en torno a 24 ºC y garantizar una humedad relativa de entre el 75 y el 90 % 33 genética
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