El Cultivador
53 cultura cannábica de un hachís de la misma planta, extraído en seco que con agua y hielo. Con una extracción de hachís en seco, mediante tamizado, conseguimos separar la mayor parte de material resinoso de la planta, sin la necesidad de usar ningún medio en el que intro- ducir el material vegetal. Por contra, al hacer una extracción con agua y hielo, por sumergir la materia vegetal en el agua nos encontramos con algu- nos inconvenientes. Por una parte, habría que considerar los diferentes compuestos que hay disueltos en el agua, cloro, cal y demás contaminan- tes, que bien podríamos evitar usando agua destilada o de ósmosis inversa y hielos hechos a partir de estos tipos de agua. En cualquier caso, al utilizar el agua y el frío como medio de extrac- ción, es imprescindible un posterior secado de la resina extraída, que no siempre se realiza bajo las mejores condiciones. Así, si prensamos un hachís extraído con agua y hielo, que no se haya secado del todo, correcta- mente, notaremos sabores residuales en el rosin del mismo. Además, incluso, si el hachís estaba demasiado húmedo, al prensarlo y después dabear ese rosin, este puede incluso chisporrotear, como muestra del agua todavía contenido en el material inicial y final. En cambio, al prensar hachís extraído en seco, que sea de muy alta calidad (mejor fresco que curado, según gustos) y en el que su mayor contenido sean cabezas de tricomas, obtendremos un rosin con un sabor sin adulteraciones. Por otro lado, si manicuramos nues- tras flores en fresco, tras la cosecha, hay un tipo de hachís, el que se queda en las tijeras, que puede ser usado para hacer rosin. Sin embargo, si lo prensamos justo después de sacarlo de las tijeras, habitualmente, al con- tener trozos de vegetal fresco, su rosin puede teñirse de verde (debido a la clorofila) y enturbiarse su sabor. Ide- almente, este hachís obtenido del manicurado en fresco lo prensaremos pasadas unas horas o días, tiempo tras el que la mezcla de trozos de hojas, estigmas y resina habrá perdido algo de humedad. En cambio, el hachís de tijera de plantas manicuradas en seco, aparte de tener, normalmente, menos cantidad de trozos de vegetal, se puede prensar tras quitarlo del filo de la misma, sin tener que esperar. En definitiva, el sabor final del rosin de hachís está ligado al origen de los tricomas y a su posterior manipula- ción, seamos cautos para así obtener los resultados deseados. Pastilla preparada y filtro Fatty banana cortado y cosido al prensar hachís extraído en seco, de muy alta calidad, obtendremos rosin con un sabor sin adulteraciones
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