El Cultivador
62 cultivo avanzado cepa con una alta psicoactividad (recordemos que el CBD también es psicoactivo, ya que está demos- trado científicamente su uso eficaz para combatir dolencias que afectan al sistema nervioso central, como la epilepsia infantil) no provoca un gran efecto cerebral, tan querido por unos, pero tan temido por otros. Esto es gracias al mayor contenido en CBD que de THC, el cual mitiga en gran parte dicho efecto. En cuanto al sabor y el olor (y a algún matiz del efecto) lo marcarán los terpenos presentes, como explicaremos en la siguiente cepa. En cuanto a la calidad de la muestra, la suma de todos los cannabinoides ronda el 27 %. Este porcentaje es ligeramente superior a la mayor parte de variedades más comerciales, que rondan el 22 %. Este aumento del porcentaje conlleva, por ejemplo, un mayor retorno cuando estamos realizando extractos o disoluciones. • Cepa 2: en la segunda cepa nos centraremos en los cuatro terpenos más presentes: β-mirceno, D-limo- nene, pinene y guaiol. Estos serán responsables tanto del olor como del sabor, sin olvidar las grandes propiedades medicinales que aportan los terpenos y flavonoides. De hecho, gracias a la interacción de los ter- penos con los cannabinoides (conocido como el efecto séquito) el cannabis adquiere sus propiedades terapéuticas. Los extractos de can- nabinoides aislados, pese a su alta concentración, ofrecenmenos efecto que cuando son combinados con los terpenos. Como ejemplo podemos poner el fármaco Sativex, el cual, en un principio, no poseía terpenos. Más tarde ha sido reformulado agre- gando un perfil terpénico que poten- cie el sabor. Centrándonos en los cuatro terpenos más presentes en esta cepa, todos aportan un sabor floral, frutal y especiado. De ahí que predomine el sabor y olor a frutas tropicales, como el mango. También cabe destacar que, gracias a la alta concentración de β-mirceno, hace asimilables los cannabinoides que acompañen este perfil terpénico. El β-mirceno consigue abrir los canales de nuestro sistema endo- canabinoide facilitando la absorción de cannabinoides como el CBD o THC. En cuanto a la potencia del sabor y olor, lo podemos valorar sumando todos los terpenos encontrados en los análisis. En este caso superan el 4 %, porcentaje que también sobre- sale de la media. Costes de producción En esta ocasión la inversión inicial (para la comprar de todo el material necesario) ha sido relativamente alta, rondando los 2.800 euros, a los cuales hay que sumarle los gastos de luz y agua, que serían otros 200 euros. De ahí que los costes totales sean unos 3.000 euros incluyendo luminarias, sistemas de ventilación, armario de cultivo… que podrán usarse poste- riormente. A esto habría que añadirle las, apro- ximadamente, 120 horas de trabajo que nos ha llevado el cultivo. Las cuales cuantificaremos con el precio medio por hora que suelen cobrar los jardi- neros convencionales y que ronda los doce euros. Por lo que, a los 3.000 euros del material, le sumaremos 1.400 más, quedando la cifra final en 4.400 euros. Por ello, si valoráramos nuestras flores de forma similar a los CSC, con Flor en proceso de curado Cepa pura en CBD, feminizada no se puede cuantificar lo gratificante que es autocultivar tus propias plantas
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