El Cultivador

evaluar el potencial de la fitorremediación en zonas contaminadas, aunque con metales pesados. En concreto, se valoró esta opción como remedio a la contami- nación generada por el accidente de Aznalcóllar, que es, junto al del Prestige, uno de los mayores desastres ecológicos de nuestro país. Hace 20 años, en el 98, en esta población se rompió una presa que contenía vertidos tóxicos procedentes de la industria minera, dejando 3.600 hectáreas afectadas por la contaminación y 62 kilómetros de lodo tóxico en el río Guadiamar, que estuvo a punto de llegar al Parque Nacional de Doñana por el agua. Desafortunadamente, el nivel de contaminación llegó a ser tan alto que para poder cultivar tuvieron que reajustar el pH del suelo, que era muy inferior a 4 e impedía el desarrollo de cualquier especie vegetal. Una vez conseguido, se comprobó que la fitoextracción era un métodomuy lento, que hubiese requerido muchos cultivos 4 . Mientras se investigaba, se procedió a retirar el lodo y 10 centí- metros de suelo, se añadió tierra rica en materia orgánica, se corrigió la acidez del medio y se repobló la zona con árboles y arbustos. Actualmente los con- taminantes siguen ahí, pero el ambiente se encuentra "estable" gracias a que las asesorado por la asociación CanaPuglia, decide realizar un novedoso estudio de campo: plantar cáñamo para descontaminar la tierra 78 cáñamo

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