El Cultivador

secado para envolver los cogollos con su telaraña, dejándolos estropeados. También sería el caso de la oruga del cogollo, que permanece unos días en las flores, hasta que empiezan a secarse, cuando se descuelga de ellas fabricando una especie de hilo. Además, en lo referente a los patógenos, debemos permanecer muy atentos a la presencia de hongos, especialmente a la botrytis cinerea , que es una especie de moho grisáceo que aparece en el interior de los cogollos. Este hongo es tremenda- mente virulento y puede arruinar toda la producción en cuestión de muy pocos días, tanto en plantas vivas como muertas. Por ende, durante la floración y los días previos a la cosecha, revisaremos de forma diaria o muy frecuente el cultivo para asegurarnos de que está sano o actuar rápidamente en caso contrario. Además, antes de cosechar debemos practicar un lavado de raíces, tanto si hemos cultivado en tierra como en maceta. Para ello hay que llevar a cabo un primer riego muy abundante con agua sola unos quince días antes de la cosecha y seguir regando sin ningún tipo de producto durante los días pos- teriores. En tierra, la cantidad de agua a utilizar varía en función del tamaño de la planta y el tipo de suelo, pero, en maceta, lo más común es emplear una cantidad de agua que triplique el volu- men de la misma. Si bien esto no tiene por qué cumplirse estrictamente, sobre todo en los contenedores más grandes, sí sirve de orientación. Además, para que el agua pueda arrastrar y disolver correctamente los restos de sales mine- rales que queden en el sustrato es imprescindible que el pH esté regulado alrededor de 6,5. Finalmente, dejaremos de regar dos o tres días antes de cortar. Durante la cosecha Lamarihuana se cosecha normalmente cuando los tricomas glandulares alcan- zan su punto óptimo de maduración. Este momento llega cuando la mayoría de ellos están blanquecinos y una pequeña parte es de color ámbar, variando esta porción en función de los gustos de cada cultivador. Sin embargo, dependiendo de las variedades que hayamos empleado en nuestro cul- tivo y del clima, es posible que tengamos que cosechar antes de tiempo. Las índi- cas (BLD) se cosechan, por lo general, antes de la llegada del otoño, cuando el clima es aún suave y benevolente. Pero las sativas (NLD) suelen cosecharse a partir de octubre. Las tormentas y vien- tos fuertes pueden llegar a partir las ramas e incluso el tronco central, por lo que una exposición continuada a ellas podría mermar la producción, ya que cuando alguna parte de la planta cae suele quedar embarrada e inapro- vechable. Además, el clima húmedo favorece la proliferación de hongos, que también son una amenaza para el cultivo. Si prevemos que estos o las inclemencias climáticas pueden poner en grave peligro a nuestras plantas, es mejor cosechar antes de tiempo que no hacerlo. Llegado el momento de cortar las flo- res, debemos evitar que estas estén mojadas, por lo que no lo haremos en días lluviosos ni por la mañana para evitar el rocío. Si las plantas no son demasiado grandes, podemos trasla- darlas dentro de casa la noche antes de cortar para evitar que se mojen por la humedad del ambiente. Dependiendo del tamaño de estas, podemos optar por cortar desde la base del tronco si son pequeñas, o bien, ir cortando rama a rama si son de un tamaño considera- ble. No debemos arrancar nunca la planta de raíz porque podríamos ensu- ciar las flores con tierra que quedaría pegada a la resina. A la labor de limpiar la planta de hojas se la conoce como “ manicurado ”, que es un término que no existe fuera del ámbito cannábico. Esta tarea se puede ejecutar en varios momentos del proceso de cosecha y la decisión de cuándo llevarlo a cabo varía un poco en función de los gustos de cada culti- vador. Hay quien prefiere manicurar antes de cortar, siendo esta una opción bastante práctica para las plantas de pequeño porte. No obstante, lo más habitual es limpiar los cogollos de hojas poco después de la cosecha, cuando la marihuana todavía está húmeda. Pero también hay quien prefiere quitar las hojas cuando las flores ya están secas por una cuestión de comodidad y faci- lidad. En cualquier caso, es importante utilizar unas tijeras limpias y desinfec- tarlas si las usamos para cortar partes con botrytis , por tal de evitar que se extienda. Si la cosecha ha sido abundante, tal como suele suceder con los cultivos de exterior, lo más recomendable es no quitar demasiadas hojas porque estas servirán de protección a los cogollos durante el almacenamiento. Dejar las flores desprovistas de hojas hará que se sequen más rápido y tengan mejor 27 cultivo exterior Hay quien prefiere manicurar antes de cortar, siendo esta una opción bastante práctica para las plantas de pequeño porte Las índicas (BLD) se cosechan, por lo general, antes de la llegada del otoño

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