El Cultivador

34 genética cosquilleo se apoderaba tanto de su cuerpo como de su mente, a lo que enseguida siguió una ola de euforia que le llenó de bienestar. Era como si, con solo pulsar un botón, Kush’- N’Cheese le hubiera levantado el ánimo dibujándole una sonrisa de felicidad en la cara. A ello contribuyó sin duda el complejo sabor de la varie- dad: “El paladar es persistente y con mucho cuerpo, con un vapor cremoso y picante a la vez que se deshace en la boca y deja un regusto dulce, como si fuera una cata de queso”, comentaba The Doc. Todas estas sensaciones iban en aumento con cada nueva calada y, en una de estas, al cultivador le dio por ponerse a ordenar por géne- ros unos discos que le habían regalado hacía no mucho. Cuando hubo ter- minado, escuchó algunos bailando como un loco. Este efecto estimulante y enérgico duró unos tres cuartos de hora, tras los que las sensaciones se fueron tornandomás tranquilas. Toda- vía de un humor excelente, The Doc encendió la tele y vio un documental sobre la legalización de la marihuana en California. Pasadas unas dos horas y cuarto, el efecto se había desvane- cido, dejando a un The Doc totalmente satisfecho respecto de su experiencia con Kush’N’Cheese: “Ha quedado confirmado que Dinafem no lanza al mercado más que auténticas campe- onas. Esta cumbre de Kush y Cheese ha resultado ser un auténtico éxito. Kush’N’Cheese ha cumplido con creces mis expectativas y me ha cautivado en todos los sentidos”. su profundidad de sabor […] combina elementos tan dispares como la fruta, el petróleo, el queso azul y los cítricos

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