El Cultivador

E l Pleno de la Asamblea Nacional de Ecuador con- tinuó el pasado julio, con el segundo debate del pro- yecto de Código Orgánico de Salud. Uno de los temas de mayor discusión es el referente al uso terapéutico del cannabis para diferentes enfermedades o condiciones médicas que establezca la máxima auto- ridad sanitaria del país. William Garzón, presi- dente de la Comisión del Derecho a la Salud, recalcó que bajo ningún con- cepto el Código pretende autorizar el uso recreativo del cannabis o legali- zar la marihuana. Este tipo de aclaraciones son muy comunes entre los políticos y representantes de diferentes colectivos, principalmente por el miedo que puedan generar estas propuestas en la ciu- dadanía. El legislador explicó que han recibido en la Comi- sión a familiares de pacientes que ya no responden a tratamientos convencionales y ven en el uso tera- péutico del cannabis la posibilidad de disminuir los dolores que se pre- sentan en estas patologías. "Sí hay que darles la oportunidad a estos pacientes de esta alternativa de tra- tamiento terapéutico, será con todos los controles". De nuevo, se pretende mostrar una idea controlada y estatalizada del trato de la sustancia, para evitar con- troversias. De hecho, en la nueva normativa sanitaria reza que el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador entregará licencias, que durarán cinco años, a personas jurídicas, coopera- tivas y asociaciones, cuyo objeto sea la producción de medicamentos o productos naturales procesados de uso medicinal. De nuevo, y al igual que ocurre en países de todo el mundo, se abre la puerta a grandes empresas y corpo- raciones, aunque probablemente la iniciativa nacional tenga algo que decir al respecto. En noviembre del 2017, la Organi- zación Mundial de la Salud (OMS) indicó que el cannabidiol no parece ser nocivo, ni presenta riesgo de abuso. Por ello aseguró que no se justifica incluirlo entre las sustancias sujetas a fiscalización. Esto sig- nifica que su producción y suministro no están sujetos a controles inter- nacionales estrictos, pero su situación legal en los países es decisión de los legisladores nacionales. El consumo de medicamentos ela- borados a base de cannabis está regulado en varios países latinoame- ricanos, entre ellos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, Puerto Rico y Uruguay. Argentina, por ejemplo, promulgó la ley que permite el uso medicinal de la marihuana des- tinada a pacientes con ciertas enfermeda- des crónicas en abril de 2017, y autoriza la pro- ducción de la sustancia a varios organismos científicos estatales, con fines de investiga- ción, pero no el cultivo particular. Según científicos argentinos, las pro- piedades paliativas del cannabis, observadas ya en alrededor de cin- cuenta patologías de distinto origen, son efectivas para atenuar o eliminar los efectos adversos de tratamientos oncológicos como la quimioterapia, ya que reduce las náuseas o la caquexia (pérdida de apetito). Uruguay tiene un completo status legal con respecto al consumo de la planta. En 2013 aprobó una ley que lo convirtió además en el primer país en legalizar la venta y la distribución (en manos del Estado) y también el cultivo, hasta unmáximo de seis plan- tas por persona u hogar. En cualquier caso, los resultados de las investigaciones científico- médicas son concluyentes: el cannabis y sus principios activos, tanto los cannabinoides (THC, CBD, CBN, CBG…) como los terpenos, son una herramienta paliativa eficaz, tanto en situaciones donde la medi- cación convencional ya no funciona, como complemento a estas medica- ciones. La realidad del cannabis como palia- tivo es incuestionable, ahora solo queda esperar, a ver cuánto tiempo le lleva a los políticos de los diferentes países ponerse de acuerdo y superar sus prejuicios morales, inculcados desde hace decenios e importados, principalmente, del prohibicionismo norteamericano. Visto en El Telégrafo : bit.ly/2YhpGPP. El uso de cannabis con fines medicinales en el mundo El uso de cannabis medicinal sigue siendo uno de los principales debates que se están llevando a cabo en los principales países del mundo occidental. Aunque no cabe duda de los resultados positivos de esta aplicación de la marihuana, sigue habiendo muchas trabas, principalmente morales e ideológicas, que obstaculizan el proceso de normalización. PromesaStudio (depositphotos) 6 noticias internacionales ahasoft (depositphotos)

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