El Cultivador

22 que no pueden llegar a la floración con carencias o excesos de nutrientes. Aun- que hayamos abonado la tierra o sustrato, al principio de esta etapa, las plantas suelen haber consumido sus reservas de nitrógeno, por lo debemos suministrárselo nuevamente. Para ello podemos agregar estiércol de oveja a la tierra, o bien, utilizar un fertilizante líquido para reforzar los niveles de este nutriente. Conforme avance la floración, iremos retirando los abonos nitroge- nados, ya que durante esta fase las plantas consumenmayormente fósforo y potasio. Si no hemos añadido nutrien- tes a la tierra o sustrato, debemos utilizar un fertilizante que sea rico en ellos a lo largo de toda la floración. Y, de todas formas, aunque lo hayamos hecho, siempre viene muy bien aportar un extra de PK, ya sea mediante la adi- ción de fertilizante líquido o de guano de murciélago. Además, debemos permanecer muy atentos a los riegos, ya que durante los meses de floración es cuando más aprieta el calor, aumentando como con- secuencia la tasa de evapotranspiración. Es decir, las plantas tienen mayores posibilidades de deshidratarse. La falta de riego se traduce directamente en una menor producción, además de faci- litar el ataque de plagas e infecciones fungosas. El CBD se produce en los tricomas igual que el THC, por lo que, en teoría, cualquier factor que pueda afectar nega- tivamente a la producción floral mermaría sus niveles en la planta. Entre ellos se incluyen las plagas y enferme- dades, el anegamiento, la falta de nutrientes, etc. Por otra parte, hay diver- sos factores que influyen directamente en la producción de resina como pueden ser la temperatura, la luz y la humedad ambiental. Se cree que, en ambientes calurosos, con mucha luz y baja hume- dad relativa las plantas producen más resina, lo que se traduce en una mayor producción de cannabinoides. Por ende, procuraremos que nuestro cultivo esté emplazado en un sitio soleado y aireado, donde no se acumule la humedad. En cuanto a la cosecha, se cree que la producción de CBD alcanza su punto álgido antes que la del THC, cuando más o menos la mitad los tricomas están blanquecinos. No obstante, todavía no está muy claro si esto es realmente así porque faltan estudios e investiga- ciones en torno al tema. En cualquier caso, lo mejor es hacer lo mismo que con las plantas ricas en THC, probar diversos puntos de maduración de los tricomas a la hora de cosechar y ver cómo preferimos las flores. Secado y curado Para secar y conservar por largo tiempo la marihuana rica en CBD, seguiremos los mismos pasos que con la marihuana tradicional. Aunque no haymucha infor- mación sobre la degradación de este cannabinoide, al estar contenidomayor- mente en los tricomas, nuestra atención debe centrarse en ellos. En primer lugar, cosecharemos y pelaremos las flores intentando protegerlos, de forma que, si vamos a conservar los cogollos durante largo tiempo, debemos evitar quitar todas las hojas, dejando algunas que les sirvan de protección. Además, inten- taremos usar guantes de látex durante el manicurado y no apoyar las flores sobre superficies de tela o polvorientas, porque podrían adherirse partículas a la resina. En segundo lugar, los más recomendable para la conservación de la resina es colgar las ramas bocabajo para el secado. De esta manera, las hojas caen sobre los cogollos por efecto de la gravedad y se secan cubriéndolos y sirviéndoles de protección. Durante el curado, procuraremos retra- sar al máximo la oxidación de los tricomas, manteniendo las flores en un ambiente fresco, que no supere los die- ciocho grados; oscuro, pues la luz influye negativamente y acelera la degradación de la resina, y con una humedad relativa alrededor del cincuenta por ciento, ya que un ambiente demasiado seco es contraproducente. En resumen, no existe una gran dife- rencia entre el cultivo de marihuana rica en THC y el de la CBD-rich porque en ambos casos el objetivo es obtener flores de máxima calidad. Si tenemos la intención de lograr los máximos nive- les de CBD posibles, debemos optar necesariamente por variedades muy ricas en este cannabinoide cuyas ratios oscilen entre 1:10 y 1:20. Además, pro- curaremos que se adapten a las condiciones climáticas de nuestra zona para que no sufran demasiados con- tratiempos. Por lo demás, nos centraremos en la producción floral durante el cultivo y en la buena con- servación de los cogollos durante la cosecha, el secado y curado. Espero que te haya gustado el artículo y hayas podido despejar dudas sobre el cultivo de variedades ricas en CBD. ¡Muy bueno humos! El CBD se produce en los tricomas igual que el THC […] se cree que la producción de CBD alcanza su punto álgido antes que la del THC cultivo exterior

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