El Cultivador

59 cursos EC El proceso de germinación consta de tres fases que se dan de forma sucesiva, siendo la imbibición la primera de ellas. Durante el transcurso de esta etapa se produce una intensa absorción de agua por parte de los tejidos de la semilla. Esta rehidratación es fundamental para la germinación, pues sin ella nunca tendrá lugar, y se da tanto en semillas viables (con capacidad de germinación) como en semillasmuertas. Sin embargo, en las primeras desencadena una serie de cambios metabólicos que tienen lugar durante la segunda fase, llamada germinación. Para diferenciarla del resto del proceso, también se la llama germinación sensu stricto o germinación verdadera. Esta segunda etapa termina con la emergencia de la radícula, dando paso a la última: el crecimiento, que es el lapso de tiempo durante el cual la plántula se desarrolla de forma visible al ojo humano. La duración de cada una de estas fases varía en función de las condiciones ambientales y el estado de conservación de la semilla. Factores que influyen sobre la germinación En el proceso de germinación se dan dos tipos de condicionantes que deter- minan la duración y progresión del mismo: los externos, que son básica- mente las condiciones ambientales, y los internos, que se refieren al estado de conservación de la semilla. Entre las condiciones ambientales, la quemayor influencia tiene en el proceso de germinación es el nivel de humedad. La rehidratación los tejidos de la semilla desencadena la reactivación de sumeta- bolismo, siendo el primer paso para el nacimiento de una nueva planta. El agua llega a la zona interna mediante ósmosis, razón por la que debemos utilizar agua mineral o con una EC baja, y por la que no es aconsejable germinar en sustratos preabonados. A pesar de esta necesidad, un exceso de humedad también puede ser perjudicial si impide la respiración. Asimismo, otra condición imprescin- dible para la germinación es una temperatura adecuada, siendo éste uno de los factores ambientales que mayor influencia tiene sobre el proceso. Debe ser lomás estable posible y mantenerse alrededor de los 24 ºC. Un ambiente cálido y agradable hace que el meta- bolismo se reactive al ritmo necesario, ya que, si es demasiado frío, el proceso se verá ralentizado y, si es demasiado caluroso, corremos el riesgo de que la semilla se deshidrate, se cueza, o sea más susceptible a una infección fungosa ante la presencia de hongos. Además de la humedad y la tempera- tura, el nivel de oxígeno también influye en el proceso de germinación. La semilla reactiva su metabolismo respiratorio durante la fase inicial de imbibición, por lo que es necesario que disponga de oxígeno. De hecho, para que se pro- duzca todo el proceso es necesario que el O 2 disuelto en el agua llegue al embrión. Los factores internos que afectan a la germinación se refieren a la madurez y viabilidad de la semilla. Una semilla alcanza la madurez cuando está bien formada y ya no depende de la planta en la que se ha desarrollado (madre). Si no ha llegado a este estado, no podrá germinar. No obstante, éste es un aspecto que solo debe preocuparnos si queremos hacer nuestras propias semi- llas, ya que las que compramos envasadas normalmente pasan por un proceso de selección en el que las inma- duras o malformadas se descartan. Por otra parte, la viabilidad es la capacidad de germinar y de originar plántulas normales en condiciones ambientales favorables 1 . Esta dependerá directa- mente de la longevidad de la semilla, que es el tiempo durante el que per- manece viable. Las semillas son seres vivos y sufren un proceso de envejeci- miento que hace que vayan perdiendo su capacidad de germinación progre- sivamente. Como consecuencia de los procesos metabólicos, se originan una serie de productos tóxicos que al acu- mularse en las semillas producen efectos letales para el embrión 2 . Por esta razón las prácticas enfocadas a alargar la lon- gevidad tienen por objetivo reducir la actividadmetabólica al máximo posible para ralentizar los procesos que causan el deterioro 3 . Dicho de otra forma, una semilla mal conservada permanecerá viable por menos tiempo, teniendo menos posibilidades de germinar. Por tanto, el estado de conservación será un factor determinante. Semillas de tres años tras 48 horas en agua Entre las condiciones ambientales, la que mayor influencia tiene en el proceso de germinación es el nivel de humedad Semillas viejas tras cinco días en agua

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