El Cultivador

agua oxigenada por cada 250 ml de agua. El proceso puede durar varios días en función del estado de las semi- llas. Normalmente se aconseja no tenerlas sumergidas en agua por más de 48 horas para evitar la putrefacción, pero si son demasiado viejas o están muy deterioradas pueden invertir algo más de tiempo. Para evitar que el agua se estanque hay que cambiar aproxi- madamente el 90 % de ella cada uno o dos días. Personalmente, he llegado a tener semillas en agua con este método hasta una semana, algunas de las cuales se han desarrollado posteriormente con éxito. La siembra El crecimiento, última parte del pro- ceso de germinación durante la cual se desarrolla y brota la nueva plántula, tiene lugar a partir de la siembra. Una vez ha emergido la radícula, podemos optar por plantar nuestra semilla direc- tamente en el medio definitivo o pasarla a un semillero con sustrato. La primera opción ofrece poco control sobre la semilla y está bastante desaconsejada, sobre todo en exterior. Aun así, si opta- mos por esta modalidad, debemos asegurarnos de que el sustrato esté siempre húmedo sin saturarlo de agua. Tampoco puede tener muchos nutrien- tes, ya que un exceso de sales podría quemar la semilla. Además, en el cultivo exterior, hay que colocar alguna barrera física que impida a los animales llegar a nuestra plántula, como una malla metálica o una tela mosquitera que dejen pasar la luz. Por otra parte, si optamos por sembrar en un semillero, es imprescindible emplear un sustrato sin abonar. Las pastillas de turba de coco prensadas son opción excelente y muy económica para este fin, aunque también podemos usar turba rubia, cubos de lana de roca u otro tipo de soporte. También con este método de siembra debemos procurar que el sus- trato permanezca húmedo sin estar saturado de agua, para lo cual es fun- damental que no quede sumergido ni encharcado. Si queremos conservar la humedad y mantener un ambiente agradable para nuestras plántulas, lo más aconsejable es cubrirlas con algún plástico que deje pasar la luz e impida la pérdida de agua por evaporación. Los invernaderos de tamaño reducido son ideales para la germinación, ya que suelen ofrecer la posibilidad de colocar el sustrato por encima de una capa de agua y llevan una cubierta de plástico que conserva la humedad. Ade- más llevan aperturas para la circulación de aire, por lo que este puede renovarse. Por último, es importante recordar que para el desarrollo de la plántula es necesaria una fuente de luz. En resumen, el proceso de germina- ción, aunque bastante sencillo, es algo más complicado de lo que parece. Espero que te haya gustado el artículo y pueda serte de utilidad para empezar todos tus cultivos con buen pie. ¡Muy buenos humos! Referencias 1. García, F. P., & Villamil, J. M. P. (2001). Viabilidad, vigor, longevidad y conservación de semillas. Ministerio de Agricultura, Pesca yAlimentación, Secre- taria General de Estructuras. Disponible en bit.ly/2nLDNXA. 2. Doria, Jessica. (2010). Generalidades sobre las semillas: su producción, con- servación y almacenamiento. Cultivos Tropicales, 31(1), 00. Disponible en bit.ly/2mZ3mV4. 3. Mari SH. (2016). Conservación y germinación de las semillas. Cannabis Magazine, 142, pp. 28-32 Disponible en bit.ly/2nEfGxh. 62 cursos EC la viabilidad es la capacidad de germinar y de originar plántulas normales en condiciones ambientales favorables Plántula lista para trasplantar Un nivel de humedad demasiado bajo también dificulta el crecimiento de la plántula

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