El Cultivador

64 actualidad y activismo P ero primero analicemos la situa- ción. El modelo CSC se lleva desarrollando por parte de la FAC, y ahora de la ConFAC, desde el año 2004. Hace nueve años publi- camos un modelo de CSC. Lo hicimos basándonos en la idea de aportar un modelo que fuera asumible por la sociedad en general y con la idea de llegar a la masa crítica, que haría que el gobierno, por la vía de los hechos consumados, regulara esta actividad. En torno al año 2012 se rompió la estrategia conjunta por parte de algunas asociaciones, que utilizaban el modelo de la FAC para llevar a cabo negocios con forma de asociación. Estos colectivos se autodenominaron asociaciones cannábicas 2.0 y se caracterizan, en rasgos generales, por no realizar reducción de riesgos, la admisión de turistas, por no tener cultivos propios y no tener actividad asociativa ni política. El oportunismo hizo, y hace, intrusismo en el tejido asociativo, utilizando el modelo para generar negocios que en la actualidad no son legales con la excusa de que no hay otra opción, pero rompiendo la estrategia y no res- petando las normas que nos hemos autoimpuesto. Si bien en el 2003 había 18 asociaciones fede- radas y 14 no federadas a la FAC, tras publicar la Guía de clubes , a principios del 2010, a Las asociaciones cannábicas o CSC se ven amenazadas por diferentes acciones que, desde diferentes vertientes de la sociedad, se llevan a cabo. Muchas veces miramos de manera poco seria cuáles son los problemas que tenemos, aunque la mayoría de ellos vienen justamente de nuestra propia gestión en las asociaciones de las que formamos parte o las que gestionan terceros. Obviamente, no podemos controlar lo que ocurre de puertas para fuera, pero sí podemos trabajar para diferenciarnos, mejorando nuestra gestión y contribuyendo a una mejor imagen por parte de la sociedad en general y de los poderes públicos en concreto. Asociaciones cannábicas y buenas prácticas por ConFAC

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