El Cultivador 47
19 cursos EC loci vinculados, uno que determinaría la producción de THC y otro la de CBD. 1 En 2004, sale a la luz un trabajo de Hillig y Mahlberg, en el que analizan 157 genéticas de cannabis. Sus resul- tados parecen confirmar la existencia de tres quimiotipos que corresponderían a las combinaciones alélicas anterior- mente mencionadas: uno que produce una gran cantidad de THC en relación al CBD (quimiotipo I), otro que produce THC y CBD con niveles relativamente altos de ambos (quimiotipo II) y otro que produce una cantidad ínfima de THC respecto al CBD (quimiotipo III). En base a este análisis y al origen de las variedades utilizadas en el mismo, proponen una clasificación del cannabis que comprende dos especies y seis bio- tipos. En ésta, la especie C. sativa incluiría al cáñamo europeo y al de Asia menor y central, así como a las poblaciones salvajes del este de Europa y, la C. indica , a las variedades de droga de hoja ancha (BLD) procedentes de Afganistán y Pakistán, las plantas de droga de hoja estrecha (NLD), las silvestres de la India y Nepal y al cáñamo del este y sudeste asiático. Tal como esperaban, las plantas con altos niveles de THC abundaban entre las clasificadas como droga. Además, tam- bién hallaron muchos ejemplares con altos niveles de THC entre el cáñamo y las poblaciones silvestres de C. indica , mientras que la mayoría de muestras de C. sativa tenían niveles relativamente bajos de THC en relación al CBD. 2 En 2011, Van Bakel et al. presentan su proyecto del genoma del cannabis, cuyos resultados tratan directamente sobre la producción de estos cannabi- noides. Para poder observar en profundidad este aspecto de la planta, estudiaron la variedad Purple Kush, que contiene altas cantidades de THC; Finola, que es cáñamo autofloreciente con niveles moderadamente altos de CBD; y USO-31, cáñamomonoico (her- mafrodita) que arroja unos niveles de cannabinoides muy bajos o indetecta- bles. En esta investigación, se refuerza la posibilidad de la existencia de dos loci vinculados que determinarían la cantidad de CBD o THC, en lugar del modelo de un solo locus explicado al principio del artículo. En este caso, el cannabis psicoactivo tendría una com- binación homocigótica para la no producción de CBD que favorecería la producción de THC, que a su vez estaría determinada en otro locus. Sin embargo, dado el reducido número de variedades estudiadas, no confirman esta hipótesis, pero concluyen que el gen que codifica Mólecula de CBD (Cacycle, Wikimedia) estudiaron Purple Kush, que contiene altas cantidades de THC; Finola, que es cáñamo autofloreciente con niveles altos de CBD; y USO-31, cáñamo monoico (hermafrodita) Rutas bionsintéticas del THC y CBD (Madkamin, Wikimedia)
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