El Cultivador 47

51 cultura cannábica aplastados brillan, están pegajosos y huelen, lo que nos indica claramente que siguen conteniendo resina. Para aprovechar esa resina restante, realizamos una segunda extracción y analizamos el producto final, para saber con qué porcentaje de cannabinoides contamos en cada ocasión. Elección del disolvente orgánico Una vez extraída la mayor parte de la resina de forma mecánica, mediante presión y calor, necesitamos usar ahora un disolvente que nos ayude a separar la que queda pegada al material pren- sado y a las mallas utilizadas. La naturaleza liposoluble de la resina de cannabis nos obliga a usar un disol- vente orgánico para sus extracciones. Podemos usar grasas, desde aceites hasta glicerina, gases o alcoholes. Nuestra culturamediterránea en torno al aceite de oliva virgen extra propicia que sea este el disolvente a utilizar. Una extracción en frío con aceite, hecha con cuidado y tiempo, sería idónea. Sin embargo, debido a su fuerte sabor, y ya que queremos usar el material resultante para repostería de consumo esporádico, en este caso, utilizaremos aceite de coco refinado, al que se le ha eliminado el sabor y el olor. El aceite de coco refinado es de color blanquecino amarillento en frío y se mantiene sólido hasta los 23 o 24 ºC, temperatura a partir de la cual empieza a licuarse y se torna traslúcido, hasta hacerse incoloro al calentarse. A pesar de perder ciertas propiedades saludables en su refinamiento, se incre- menta su punto de humeo a 232 ºC y también su vida de almacenamiento en frigorífico, a más de doce meses; esto, frente al rápido enranciamiento de la mantequilla, por ejemplo, es otro punto por el que elegir el aceite de coco como disolvente. Fusión de grasa y resina El proceso de extracción es simple y podemos llevarlo a cabo con pocos utensilios: una olla, un cucharón, un colador tipo chino (no es necesario), un colador de tela, guantes de nitrilo y al menos uno de silicona, un cuchillo y dos recipientes, uno para el aceite infu- sionado resultante y otro para el material restante. La idea es calentar el aceite con el material vegetal y los filtros usados para obtener el rosin, haciendo que la resina se adhiera a la grasa del coco. Todo el proceso se realiza a fuego lento, dependiendo de las cantidades Ya sea hachís o flores lo que prensemos, siempre quedará resina atrapada en su interior Para limpiar las mallas una a una, usamos los guantes de nitrilo La idea es calentar el aceite con el material vegetal haciendo que la resina se adhiera a la grasa del coco

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