El Cultivador 47

73 pensamiento psicodélico cena llegaba a su fin, y ya algunos de los más fervientes adeptos nota- ban los efectos de la pasta verde: yo, por mi parte, había sentido una completa transformación del sentido del gusto” 2 . La experimentación con los estados alterados de conciencia producidos por el consumo de hachís era el objetivo principal en estas reuniones y a más de uno de sus asistentes le valió de argumento en alguno de sus escritos ( El poema del hachís , de Baudelaire; o El conde de Mon- tecristo , de Dumas). Mientras unos experimentaban con el hachís, casi con un afán cien- tífico, otros simplemente reconocían el cannabis como “alimento espiri- tual” (el ilustrador y pintor Aubrey Beardsley, 1872-1898) o lo usaban para exacerbar la fantasía (Pablo Picasso, 1881-1873; Alfred Kubin, 1877-1959). El pintor alemán Ernst Fuchs (1930-2015), por su parte, probó el cannabis e hizo uso también de la mescalina. El consumo cambiaría su forma de pintar y su estilo viraría hacia el realismo fantástico, movi- miento que ha apadrinado y que ha creado escuela entre tantos otros pintores. Opio El opio también tiene su papel en el arte. En la época victoriana, por ejemplo, el opio y el láudano estaban muy presentes en la escena artística, así como en la propia sociedad. El pintor John Anster Fitzgerald (1823- 1906) era consumidor y es posible que la lectura de Shakespeare junto a las ensoñaciones opioides acre- centaran el carácter fantástico y a veces casi surrealista de sus com- posiciones. Llama asimismo la atención, por lo demencial, el caso del pintor vic- toriano Richard Dadd (1817-1886), que descubrió en Egipto el opio. Parece ser que la complejidad de la enfermedad mental que arrastraba hizo mala mezcla con el opio y cuando lo fumó, se desató el torrente alucinatorio. Empezó a creer que Osiris, el dios egipcio, le había enco- mendado la misión de acabar con todos sus enemigos (entre los que se contaba su propio padre): “El pintor permanece cinco días allí sentado junto a la pipa asestándole caladas al regaliz de opio e inten- tando descifrar el mensaje que encerraban las pompas de aire […] Estaba alcanzando la cumbre de su espectacular paranoia. Derrumbado tras el maratón de humo dedujo que era el dios Osiris quien le con- tactaba desde dentro del narguile con una voz sin inflexiones […] Tenía el cerebro marcado por lesio- nes sagradas. El primer encargo de su nuevo amigo fue acabar con las The fairy feller’s master-stroke , de Richard Dadd (Tate images, CCBY- 0, Wikipedia) El jardín de las delicias , de Hieronymus Bosch (Museo del Prado, CCBY-0, Wikipedia) The Factory es sobradamente conocida por el consumo de innumerables sustancias

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