El Cultivador

73 pensamiento psicodélico especialmente en tests, como los test de alta sensibilidad o el radioinmuno- análisis (RIA), o sistemas más precisos como la técnica combinada de la cro- matografía de gases y espectrometría de masas (GC/MS), que permiten la identificación de metabolitos de drogas en restos humanos arqueológicos como coprolitos, cálculo dental, capilares, tejidos blandos y óseos” (Juan-Tresse- rras, 2000). Así es como en las minas prehistóricas de Gavà, en Barcelona, al estudiar cálculo dental procedente de los enterramientos, encontraron los restos de una cápsula de adormidera. Esta línea de estudio seguida, en prin- cipio, con el objetivo de estudiar la dieta de estas primeras poblaciones, ha beneficiado colateralmente al campo de la etnobotánica y arqueoetnobotánica –o paleoetnobotánica–, ya que ha cola- borado a verificar el consumo de ciertos productos vegetales, como la hoja de coca o la adormidera, por ejemplo. Saber que estas sustancias se usaban no quiere decir que sepamos, a ciencia cierta, cómo se usaban. Como relataba Guerra-Doce, profesora de la Univer- sidad de Valladolid y experta en la materia, a Historia National Geogra- phic , lo más espinoso es discernir un posible uso recreativo: “No me parece casual que sean las tumbas de indivi- duos destacados o los espacios ceremoniales restringidos los que cuen- ten con restos de alcohol y drogas. No descarto tajantemente que pudiera darse un consumo lúdico, pero es más difícil de rastrear arqueológicamente”. También explicaba que el cambio de paradigma en la producción ha modi- ficado los usos de estas sustancias de origen vegetal: “En las grandes civili- zaciones de la Antigüedad (Mesopotamia, Egipto y el mundo clá- sico) se comenzó a producir alcohol (cerveza y vino) a gran escala y se perdió así su condición de producto suntuario, su consumo dejó de ser eli- tista para extenderse a todos los sectores de la población. Dejó entonces de estar reservado a ceremonias destacadas (banquetes rituales, ceremonias fune- rarias, el simposio en el mundo griego) para consumirse por placer en cualquier ocasión y por cualquier individuo que pudiera permitírselo” 3 . Birra o vino, vino o birra… ¿qué fue primero? El alcohol, tan socialmente aceptado, comenzó pronto a producirse a partir de la fermentación de diversas fuentes vegetales. La cerveza le gana por ahora la partida al vino: se produce, al menos, desde hace unos 13.000 años. En Israel, se ha hallado en la cueva de Raqefet, cercana aHaifa, los residuos de la que es, por ahora, la cerveza más antigua elaborada en el mundo y el registro más antiguo conocido de alco- hol artificial 4 . Como explica Li Liu, una de las arqueólogas encargadas de la investigación: “Este descubrimiento indica que hacer alcohol no fue nece- sariamente el resultado de la producción de excedentes agrícolas, sino que se desarrolló para fines rituales y necesi- dades espirituales, al menos hasta cierto punto, antes de la agricultura” 5 . Con respecto al vino, la información más antigua de su uso está fechada en 5800 a. C y situada en Georgia 6 , en el sitio arqueológico denominado Gadach- rili Gora 7 . El siguiente y posterior hallazgo del posible uso del vino ha sido situado en Irán, junto al largo Urmia y fechado hacia 5400 a. C . 8 Como relata el experto Samorini: “Un milenio después la vid silvestre se cul- tivaba, a pesar de que su forma domesticada apareció un poco más tarde” (Samorini, 2016). Americano el tabaco El tabaco ocupa el segundo lugar de las drogas socialmente aceptadas. Por supuesto, la evidencia más vetusta del tabaco, de hacia el año 1500 a. C., se ha encontrado en América, en el norte del continente 9 , aunque quizás el caso más curioso de reseñar sea el de Sud- américa. Diversos autores han analizado los tejidos orgánicos demomias de diversas procedencias buscando la presencia de nicotina y de cotinina. Mientras que la presencia de la primera no indica obli- gadamente un consumo de tabaco (puede darse como producto de una contaminación externa), la presencia de cotinina no deja lugar a dudas: en una investigación llevada a cabo por varios autores 10 , se estudiaron 144 momias sudamericanas de diversos orígenes y el 97 %mostraron restos de las sustancias, incluidas las momias de niños. En estos últimos casos, se ha entendido que tales sustancias se habrían transferido a los pequeños durante el embarazo o la lactancia. Como resume Echeverría, uno de los investigadores más implicados en la materia: “Estudios etnográficos en toda Sudamérica sugieren que el tabaco fue fumado, ingerido y también inhalado. En las distintas culturas americanas precolombinas el tabaco jugó ¡y sigue jugando! un rol preponderante en el contexto ceremonial y espiritual” 11 . Cannabis sativa, índica o ruderalis Con respecto a la investigación relativa al cannabis, existe un problema de base: dos siglos llevan en desacuerdo los investigadores en cuanto al origen de la especie y la distinción entre Can- nabis ruderalis, Cannabis sativa y Cannabis índica . Esto ha dificultado el estudio arqueológico y, aunque los hallazgos más antiguos se sitúan en Japón y en China, la evidencia demayor edad la ha proporcionado el sitio arqueológico de la cultura Jomon de Crátera para vino en mosaico de Los Peces, villa romana de Carranque (Samuel López Iglesias, CCBY-SA 4.0, Wikipedia) Ilustración de El tabaco (1889), de Emilio Gómez Flores (CC-0, Wikipedia) La evidencia más vetusta del tabaco, de hacia el año 1500 a. C., se ha encontrado en América, en el norte del continente

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