El Cultivador
23 cursos EC por lo que la prevención es esencial si no queremos sufrir los síntomas de su incómoda y devastadora aparición. Se alimenta extrayendo los jugos de las células vegetales, que mueren tras su agresión, y deja una diminuta marca clorótica en el haz de la hoja como rastro de su picadura. A pesar de que la lesión ocasionada no es de gran envergadura, lo que la convierte en una plaga tan complicada es su gran capacidad de reproducción y dispersión, que hace que en pocos días su pobla- ción aumente de forma exponencial, causando miles de estas pequeñas picaduras sobre una misma planta y provocándole la muerte. Las hembras adultas miden de 0,4 a 0,5 mm de lon- gitud, mientras que los machos son ligeramente más pequeños 1 . Además, durante las primeras fases de la infes- tación se sitúan en el envés de las hojas, por lo que detectar su presencia a tiempo suele ser complicado si no se tiene ya cierta experiencia lidiando con ella. Cada hembra pone alrededor de doscientos huevos durante su ciclo vital, que se repite cada ocho días en condiciones óptimas, y su presencia respecto a los machos se estima en una proporción de 3:1 2 . Por tal de pro- tegerse, crean sobre las plantas una especie de telaraña que les sirve de refugio ante los posibles depredadores y también ante los acaricidas. Al aire libre, los ejemplares adultos pasan al estado de hibernación con la llegada del frío, pero al llegar el buen tiempo vuelve su implacable virulencia. En verano, el clima caluroso beneficia su reproducción tanto en exterior como en interior, facilitando enormemente su proliferación. La importancia de la pre- vención Aunque siempre es necesario organizar el cultivo de forma que esté protegido frente a los factores causantes de estrés y de organismos que le provoquen lesiones, en el caso de la araña roja es especialmente importante porque rara- mente la podremos erradicar y es capaz de malograr toda la producción. Es decir, una vez instalada la plaga, sólo podemos controlarla para que no nos impida cosechar, pero deshacerse de ella es enormemente complicado. Durante la mayor parte del siglo XX, en agricultura convencional, se ha con- siderado que los pesticidas eran la solución al problema de las plagas. No obstante, lo cierto es que aunque estos hacen que la población de cualquier organismo fitófago descienda rápida- mente y han supuesto un gran avance, su uso irracional y el abuso en su apli- cación han ocasionado una serie de problemas ambientales todavía más graves. Por ejemplo, el tristemente conocido como trastorno del colapso de las colmenas, por el que las abejas obreras desaparecen de forma masiva y repentina en la época invernal, tiene su causa más probable en el abuso de insecticidas neonicotinoides. Además, la aplicación permanente de sustancias químicas ha causado que los insectos y otros organismos se muestren resis- tentes a ellas, esto quiere decir que ya nomuestran ningún efecto, y requieren una dosis cada vez mayor 3 . Dado que la araña roja es un ácaro muy polífago (ataca a muchas especies vegetales distintas), también constituye un gran problema en el sector agrícola, donde puede causar estragos y se la ha tratado con productos muy diversos, hasta el punto en que ostenta la fama de ser la plaga resistente al mayor número de insecticidas. Por tanto, hay razones de sobra para extremar la pre- caución, especialmente en la época estival, siendo el uso de acaricidas la última opción a la que deberíamos recurrir. Medidas preventivas En líneas generales, para prevenir cualquier tipo de plaga en cualquier tipo de cultivo es recomendable seguir las pautas marcadas por el manejo integrado de plagas. Se trata de una metodología que emplea procedimien- tos sostenibles para mantener las poblaciones de organismos nocivos bajo umbrales que no repercutan de forma significativa en la producción, basándose en la rentabilidad y apro- vechando, en la medida de lo posible, los recursos naturales disponibles para controlar dichos organismos. Dos de las principales medidas en este sentido consisten en el empleo de Cada hembra pone alrededor de doscientos huevos durante su ciclo vital, que se repite cada ocho días en condiciones óptimas la aplicación permanente de sustancias químicas ha causado que los insectos y otros organismos se muestren resistentes a ellas Si cultivamos en época de calor, debemos procurar evitar el cultivo de un s0lo fenotipo El intercambio de esquejes favorece la dispersión de la plaga entre cultivos
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